DENUNCIÓ A SUS CARCELEROS PORQUE LO DEJABAN SALIR A ROBAR
El conmocionante relato fue escuchado hoy en la sala de audiencias del tribunal oral número cinco, que lleva adelante el juicio contra ex agentes del Servicio Penitenciario acusados, precisamente, de establecer un sistema de connivencia con los reos para que éstos salieran a robar.
El ex detenido Alejandro Pensarsky, no obstante, no reconoció en la audiencia a ninguno de los 11 guardiacárceles que están sometidos a juicio, pero acusó por aquellas maniobras irregulares a autoridades de rango superior.
Pensarsky sindicó a Eduardo Sabe, ex director de Judiciales del penal de Caseros; a Juan Ramón Bazán, también personal jerárquico, y Juan Cid, ex director de la cárcel.
El ex reo habló de un “trato comercial” previo a las salidas, una de ellas directamente vinculada con el Poder Judicial, ya que -según relató- le encomendaron “visitar el domicilio del juez (Alberto) Baños”, quien investigaba esos presuntos robos cometidos por presos que debían estar tras las rejas.
Mediante ese mecanismo, el ex detenido aseguró que llegó a estar “48 horas” fuera de la cárcel, y “cada salida implicaba un pago”.
Pensarsky contradijo así a los penitenciarios sometidos a juicio, quienes en audiencias previas habían negado rotundamente que hubieran permitido a los presos salidas para cometer delitos.
La investigación se disparó a raíz del robo del restaurante Dolli, el 17 de julio de 1998, episodio en el que resultó muerto un cabo de la Policía Federal.
Ese episodio habría sido cometido por presos que debían estar en prisión pero que habían salido con esa suerte de permisos especiales para delinquir.
Este contenido no está abierto a comentarios

