DEPORTARON A CUATRO CHINOS QUE ATERRIZARON CERCA DE RAFAELA
Cuatro de los nueve chinos que habían sido detenidos cuando aterrizaron en un avión en una pista ubicada en un campo de Nueva Lehmann -diez kilómetros al Norte de la ciudad de Rafaela- ya fueron deportados por la justicia argentina y se espera que el resto siga el mismo camino cuando se termine con los trámites judiciales pertinentes.
El informe que fue difundido por el matutino Clarín en su edición del pasado viernes da cuenta que el grupo formaba parte de quienes llegaron en un avión a una pista construida en un campo el 6 de enero de este año y que fueron detenidos merced a una acción conjunta de la Policía Federal y Gendarmería.
En aquella ocasión se daba cuenta que la operación era totalmente secreta y que ni siquiera la Policía local estaba al tanto de lo que se estaba buscando. El hecho es que los chinos estaban hacinados en el pequeño aparato y provenían de Paraguay; investigaciones posteriores dieron cuenta que los mismos eran reincidentes y que ya habían intentado una acción similar desde Bolivia.
Según la información, el comercio ilegal de seres humanos mueve millones de dólares todos los años y conlleva una explotación múltiple que acapara tanto el tráfico de drogas como una explotación humana ya que los costos del traslado se paga con dinero por adelantado y se completa con “trabajo” por varios años posteriores.
En cuanto a los nueve chinos que aparecieron en nuestros campos en aquella noche de verano, se da el caso de ser la primera vez que las autoridades descubren que inmigrantes ya expulsados hacen un segundo en sayo -habían intentado desde Bolivia, se reitera- aunque con un grado de audacia superior ya que al no transcurrir cinco años desde la expulsión, ahora son directamente deportados hacia su país de origen.
Se destaca que las estadísticas de la Dirección Nacional de Migraciones indican que es infrecuente la llegada por vía aérea, ya que el costo del “pasaje” es muy alto, habida cuenta que otros caminos suelen exponer a los “transportistas” y transportados se exponen a recibir un balazo en cualquier sitio.
Pero si hay algo que llamó la atención de los especialistas en el caso que se ventiló desde Rafaela es que hubo catorce abogados argentinos de importantes estudios jurídicos que hicieron “llover” presentaciones judiciales en la Capital, Santa Fe, Corrientes y Salta con acciones de habeas corpus, tratando de frenar cualquier expulsión.
Más allá de la “sorpresa” que esto causa, es un hecho que los detenidos viajen sin ningún tipo de documentación y por ello es sumamente difícil identificarlos, razón por la cual una vez que se vencen los plazos procesales los abogados piden la excarcelación bajo fianza y cuando la logran los ilegales desaparecen.
Los investigadores sostienen que en este caso los ilegales son “peces gordos” y que ningún gasto los detiene, estimándose que podrían pertenecer a una organización de lavado de dinero.
EL CASO DE NUEVA LEHMANN
Aunque los medios porteños insisten en denominar a nuestro caso como “el de Rafaela”, los ilegales son todos de la provincia china de Fuquiang, y los jueces actuantes rechazaron cualquier tipo de medida cautelar, razón por la cual cuatro ya fueron deportados y la expulsión del resto está suspendida, pero no tardará en concretarse.
Según una estimación, en los últimos años entraron sin documentos al país entre 12.000 y 13.000 chinos, todos ellos atraídos por la posibilidad de un progreso económico -sí, en la Argentina-, aunque menos de un veinte por ciento dispone de los 12 a 15 mil dólares que cuesta el “pasaje”. Por supuesto, quienes no tienen todo el dinero para el pasaje dejan en China a sus parientes como garantía: o se paga, o…
Por ello, los costos se solventan con trabajo que la propia organización provee -nunca nada legal, por supuesto- y que supone un retorno de un millón de dólares mensuales que vuelve a China por otro camino.
En ese sentido, los números son escasos, ya que en 2003 se detuvo a 189 ilegales y el año pasado 2004, aunque las autoridades apuntan más a los responsables del tráfico que a las pobres víctimas que pagan por salir de un país siempre desconocido, pero aún así con problemas comunes a todo el mundo occidental.
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