DERECHOS HUMANOS: LAS ONG’s RECIBEN CON TIBIEZA A LEYLA PERAZZO
El arco de organizaciones defensoras de los derechos humanos en Rosario recibió, en su mayoría, con tibieza y escepticismo la inminente designación de la actual directora de Asuntos Internos, Leyla Perazzo, como próxima jefa de la Policía provincial. En mayor o menor grado, algunos dirigentes consultados consideraron que el nombramiento apenas será un golpe de efecto, pero que no erradicará los defectos estructurales de la institución como la corrupción, la violencia y el gatillo fácil.
Enrique Font, del Centro de Estudios e Investigaciones en Derechos Humanos de la UNR, recordó que la repartición a cargo de Perazzo durante el gobierno de Reutemann “marcó una connivencia directa con las prácticas de esta policía enmarcada en hechos graves. Dos ejemplos arquetípicos: los 13 presos muertos de la comisaría 25ª, en 2000, y los 7 muertos de diciembre de 2001. ¿Qué hizo Asuntos Internos al respecto, si no tiene que esperar el fallo judicial para exonerar al personal? Igual que con el crimen de Carlos Gauna. La investigación ahora tiene que hacerse de nuevo, ¿y la investigación interna?”, cuestionó este abogado criminalista.
“INFLUENCIABLE””
Font expresó un detalle que a veces se ha murmurado entre la tropa policial: “De los grados medios para abajo, la Dirección de Asuntos Internos es vista con desconfianza porque entienden que castiga la corrupción de los policías de abajo, pero que encubre la de los grandes comisarios”, señaló. Y opinó que “Perazzo es altamente influenciable, porque avanzó en una dirección con (el ex ministro de Gobierno, Roberto) Rosúa, y en otra muy opuesta con Reutemann, poniéndose a trabajar a la par de Álvarez”.
Al cierre, Font concedió que “por lo menos, no aparecieron en escena los peores hombres de la policía como candidatos a jefe. Tal vez ésta sea la opción menos mala, pero lo relativizo porque no conozco el resto de las alternativas”, concluyó.
DICIEMBRE DE 2001
Antonio Tesolini comparte con Font el trabajo de la Comisión Investigadora No Gubernamental por los Hechos de Diciembre de 2001. Y, además, milita en la Coordinadora de Trabajo Carcelario. Para él, la elección de Perazzo “es simple maquillaje”. “Cuando en 1998 se creó Asuntos Internos nos pareció que era un cambio sustancial, pero no modificó nada la corrupción estructural y el gatillo fácil. Al contrario: con Reutemann se agudizó el problema”, dijo.
Tesolini atribuyó al gobernador electo pretender jactarse de una medida inédita como lo es poner una mujer al frente de una policía provincial. “Aún así, no nos conmueve: Leyla Perazzo le negó a la Comisión Investigadora los sumarios administrativos correspondientes a la actuación policial en la represión de diciembre de 2001. Durante la gestión Reutemann, Asuntos Internos no tuvo protagonismo ante tantos casos de gatillo fácil y ella mantuvo un silencio de radio”, remarcó el dirigente.
LA DICTADURA
Norma Ríos, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Apdh), atacó la figura de Perazzo en su desempeño dentro de la fuerza durante la última dictadura militar. “Ella estuvo del 76 al 79 a cargo de la Policía de Menores y derivó más de 60 chicos que provenían de los operativos de la patota de Feced. Entonces, hoy (por ayer) levantarme y ver en los diarios esta noticia fue una sorpresa desagradable porque me suena a volver al peor pasado”, disparó Ríos.
GATILLO FÁCIL
Desde la organización Padres del Dolor (que agrupa a familiares de víctimas de la policía y de la delincuencia común), Gladys Gauna asoció el nombre de Leyla Perazzo con un recuerdo ingrato: “Sinceramente, traté dos veces que me diera una audiencia en Asuntos Internos por lo de Carlitos, pero no tuvo respuesta”, dijo esta señora en alusión a la búsqueda de justicia que lleva adelante por el asesinato de su hijo, ocurrido el año pasado, a manos de la policía. No obstante, aceptó que tiene “buenas referencias de su actuación y, además, el hecho de que sea mujer hace esperar que logre humanizar la policía”. Gladys Gauna apostó a “probar cosas distintas” porque “con los dos últimos jefes (de la UR II), Pupulín y Pogliese, tuve malas experiencias”. “Habrá que ver qué medidas toma y cómo puede cambiar la institución”, dijo.
PROFESIONALISMO Y HONESTIDAD
La abogada constitucionalista Ana María Figueroa también integra la Apdh, pero ella aclaró que su opinión es “a título personal” por “conocer desde hace 30 años” a la próxima jefa de Policía, con quien estudió la carrera de Derecho.
“Me parece correcto que se piense en alguien con experiencia y con altísima formación en el tema de la seguridad pública. Y, además, me alegra que sea una mujer la que esté al frente de este cargo. Son buenos signos”, celebró Figueroa.
Esta letrada remarcó de Perazzo que “nadie puede endilgarle un solo hecho de corrupción y es una mujer con carácter suficiente para introducir cambios, encima, con una mirada profesional. Mi posición es de expectativa, y ojalá ella pueda lograr los cambios profundos que se necesitan”, dijo.
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