DERROTA DE CORIA Y TRIUNFO DE NALBANDIAN EN EL ABIERTO
No tuvo magia Guillermo Coria en su debut en el Abierto de Australia. El número 5 del mundo perdió por 7-6 (9-7), 6-2 y 6-4 ante el francés Cyril Saulnier. Jugó mal, no tuvo continuidad y no encontró su juego. En el tie break del primer set tuvo una clara ventaja para llevárselo, pero la dejó pasar. A partir de ahí, el francés impuso su ritmo de juego.
Este fue su primer partido después de la lesión que sufrió en Auckland. Su rival, inspirado, jugó el partido de su vida. Fue una derrota dolorosa para la Legión argentina en la primera ronda. Sin embargo hubo motivos para festejar, con el triunfo de David Nalbandian frente al brasileño Ricardo Mello por 6-2, 6-1 y 6-4. El cordobés fue una maquinita y no tuvo problemas en derrotar al 118ø del mundo.
Paola Suárez (12) derrotó a Gisela Dulko 6-2 y 6-2, en una hora y dos minutos, en un partido jugado en el show court número 3. Hubo notorias diferencias de jerarquía y experiencia entre las dos: Dulko cometió 33 errores no forzados y 4 dobles faltas, una ventaja excesiva para enfrentar a Paola, que viene de un arranque espectacular en el año, con semifinal en Auckland y título en Canberra. Al cierre de esta edición se presentaban Agustín Calleri (22°) frente al belga Cristophe Rochus y Guillermo Cañas con el francés Sebastien De Chaunac.
De la jornada de anteayer, el triunfo que más resaltó fue el de Gaudio ante Robredo por 6-3, 6-2 y 7-6 (8-6) en la repleta cancha 7. La victoria se potenció porque su rival es el 20° del mundo y porque Gasti jugó muy bien. Además, su actitud fue muy buena, luchó y no se entregó. Un paso importante en su carrera, si mantiene la regularidad. Ahora lo espera el eslovaco Domink Hrbaty, campeón este año en Adelaida y Auckland.
Cerca, en la cancha 8, Chela tuvo tiempo para preguntar “¿qué hace este pato ahí?”, por un pájaro que cantaba arriba de un poste de luz, como para parar los palazos del excedido en peso, Irakli Labadze. El Flaco ganó por 6-4, 6-3, 3-6 y 6-3, después de tener paciencia y de jugar bastante sobre el revés del georgiano para restarle potencia. Para el pupilo de Markus, la próxima escala se llama Taylor Dent, uno de esos jugadores que se mueve bien sobre el rebound ace.
El que suma cada vez más simpatía es Paradorn Srichaphan (13°). El tailandés tuvo el pulso firme ante Chucho Acasuso, que al menos se dio el gusto de volver a jugar en el circuito grande tras sufrir una pubialgia. Después del 7-5, 6-4 y 6-0, Choripán (como le dicen los argentinos) parecía una estrella de Hollywood por los autógrafos que firmaba y los suspiros que levantaba entre las chicas orientales.
La que levantó su espíritu fue Mariana Díaz Oliva. La bonaerense venía de la qualy y venció a la rusa Alina Jidkova 6-2 y 7-6 (7-5). Aunque el partido más difícil, quien es entrenada por Hernán Suárez y Oki Rodríguez, es haber vuelto a estar bien físicamente tras su fractura por stress en un pie, el año pasado. Su próxima adversaria será la colombiana Fabiola Zuluaga.
Si hubo un condimento especial en el primer día, fue en el Rod Laver Arena, donde el sueco Robin Soderling eliminó al finalista del año pasado, el alemán Rainer Schuettler. Con él ya se fueron, en la inauguración, 13 cabezas de serie entre varones y mujeres.
Cerca, a su vez, de donde la cordobesa Fernández no podía con su alma y así y todo estuvo cerca de ganarle a la austríaca Barbara Schett, a quien llegó a superar por 3-0 en el tercer set. Al final, Clarisa perdió por 4-6, 6-3 y 6-4 pero la derrota pareció lo de menos. La chica que entrena Leonardo Lerda no podía pegar su revés porque afirmarse sobre su rodilla derecha le causaba un dolor terrible. Y esta lesión tampoco le permite sacar. Ahora deberá parar y hoy ya tenía turno para un especialista australiano. El problema en la rótula, operación u otro tratamiento, la alejará de las canchas por un tiempo.
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