DERRUMBE Y ESCAPE DE AMONÍACO EN UNA FÁBRICA DE HIELO
El frente de una fábrica de hielo del barrio porteño de Boedo se desplomó esta mañana, provocando la rotura de cañerías y un importante escape de gas amoníaco. Once personas resultaron afectadas por inhalar el gas y tuvieron que ser trasladadas a diferentes hospitales de la Ciudad.
Cerca de las 8.30, y por razones que todavía no fueron establecidas, se produjo una explosión dentro de la fábrica de hielo -ubicada en la calle Metán al 4100 y José Mármol- y se desplomó el paredón frontal del edificio. Al derrumbarse parte de la fábrica, se rompieron las cañerías y se produjo una fuga de gas amoníaco, que tiene un efecto irritante para las vías respiratorias.
Minutos después, llegó un equipo del SAME, bomberos y policías de la Federal. El jefe de Bomberos que trabajó en el lugar informó que los efectivos “trataron de ingresar al subsuelo” de la fábrica, pero no pudieron hacerlo porque seguía habiendo peligro de derrumbe.
De todos modos, dio tranquilidad al señalar que –de acuerdo a los testimonios de los empleados que se encontraban en el edificio cuando se produjo el derrumbe- no había personas atrapadas bajo los escombros.
Así, explicó que once personas tuvieron que ser trasladadas por el SAME. Todos ellos, dijo, presentaban un cuadro de “irritación de las vías respiratorias” y se encuentran “fuera de peligro”.
Por su parte, el Secretario de Salud de la ciudad de Buenos Aires, Donato Spaccavento, contó que “lo que sucedió es una cosa terrible”. “Uno ve los escombros y da miedo. Nueve pacientes fueron trasladados al hospital Pena y uno, al Santa Lucía. Acá se está atendiendo a los afectados por el escape de amoníaco. Por ahora no hay ningún paciente grave”, detalló el funcionario.
Parte del operativo montado en el lugar consistió en despejar 200 metros a la redonda de la zona del derrumbe, donde se había generado una nube tóxica. El comisario inspector de Bomberos, Francisco Lanzillota, aseguró que la zona fue evacuada por precaución, para “que los vecinos no estén afectados por el gas amoníaco, que no tiene más efecto que la irritación”.
También tuvieron que evacuar a los 280 empleados de una fábrica de zapatillas, lindera con la de hielo, porque gran parte de los escombros cayeron sobre el techo del edificio. Pero no hubo heridos.
En tanto, tres autos que se encontraban estacionados frente a la fábrica de hielo resultaron totalmente destruidos, ya que quedaron aplastados por los escombros.
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