DESAFIANTE, IRÁN RELANZÓ SU PLAN NUCLEAR
Un desafiante Irán anunció ayer el relanzamiento de su polémico programa nuclear y puso fin a todo tipo de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), un día después de que esa organización remitiera su caso al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para evaluar la imposición de sanciones.
La arriesgada decisión de Irán, que profundiza la crisis desatada por su controvertido programa nuclear, amenaza con aislar aún más al régimen islámico y expone a Teherán a potenciales sanciones internacionales.
En medio de esta nueva escalada de tensión, el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, dijo ayer que todas las posibilidades siguen abiertas frente a Teherán, incluida la opción militar. Estados Unidos acusa a Teherán de apuntar, con su plan nuclear, a la fabricación de bombas atómicas.
Aunque cada vez más acorralado, el gobierno iraní mantuvo su postura ante la comunidad internacional.
“Pueden hacer todas las resoluciones que quieran. Pero no podrán detener el progreso de la nación iraní”, dijo el presidente Mahmoud Ahmadinejad, que desde su asunción, en junio pasado, mantiene un enfrentamiento cada vez más duro con Occidente.
“Nuestros enemigos no pueden hacer nada. No tenemos necesidad de ustedes; son ustedes los que necesitan del pueblo iraní”, agregó el mandatario. Irán es el cuarto exportador mundial de petróleo.
Ahmadinejad había ordenado anteayer a sus funcionarios que reanudaran el enriquecimiento de uranio, en respuesta a la resolución de la Junta de Gobernadores del OIEA, que decidió derivar el caso iraní a la máxima instancia de la ONU. Ese proceso puede usarse para fines pacíficos -entre ellos, la generación de energía- y para desarrollar armas nucleares.
Ayer, el canciller iraní, Manouchehr Mottaki, anunció que Teherán había comenzado a poner en marcha la orden del mandatario. Además, Mottaki confirmó la suspensión de toda cooperación voluntaria de Irán con el OIEA, incluidas las inspecciones de sus plantas nucleares.
Ambas medidas habían sido aprobadas por Teherán en años recientes como un gesto para construir confianza frente al organismo atómico. “Todas las medidas voluntarias tomadas durante los últimos dos años y medio han sido suspendidas, a partir de una orden del presidente”, dijo Mottaki.
Todo “sobre la mesa”
La resolución del OIEA supuso un cambio en el curso de la diplomacia occidental hacia Irán y abrió la puerta a posibles castigos a Teherán. La resolución, además, fue considerada un triunfo de Washington, que desde hace más de dos años realizaba un intenso lobby para remitir el caso iraní al Consejo de Seguridad.
“Ellos quieren visitar nuestras instalaciones militares en nombre del OIEA para saber más sobre nuestras capacidades de defensa, pero nosotros no lo permitiremos”, dijo ayer Ahmadinejad, que calificó la resolución de “graciosa” y a los “enemigos” de Irán de “idiotas”.
Pero, pese a la postura aparentemente intransigente de Ahmadinejad, el vocero de la cancillería iraní, Hamid Reza Asefi, dijo ayer que “la vía diplomática sigue abierta” con Rusia, que en las últimas semanas propuso trasladar el enriquecimiento de uranio iraní a su territorio. Esta opción evitaría que el mundo sospechara que Teherán puede utilizar ese proceso para desarrollar armas nucleares.
Rusia y China, que mantienen estrechos lazos comerciales con Irán, aceptaron derivar el caso iraní al Consejo de Seguridad con la condición de que éste se trate sólo a partir de marzo próximo. La idea es darle tiempo a Irán para que evalúe sus opciones y, eventualmente, acepte la propuesta rusa.
Por otro lado, Estados Unidos mantuvo su duro discurso hacia Teherán. “Todas las opciones, incluida la militar, están sobre la mesa”, dijo Rumsfeld al diario alemán Handelsblatt, en una entrevista que el periódico publicará en su edición de hoy.
El presidente George W. Bush, por su parte, afirmó que la resolución del OIEA “envía un claro mensaje al régimen iraní de que el mundo no le permitirá tener armas nucleares”.
El mandatario, de todas formas, instó a Teherán a retomar las conversaciones con Alemania, Francia y Gran Bretaña, mediadores en la disputa entre Washington e Irán.
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