DESAGÜES DE BELGRANO OESTE NO PERJUDICARÁN A SAN JOSÉ
Algunos vecinos del barrio San José manifestaron a El Litoral su preocupación frente a las obras de desagüe y entubado que la Municipalidad está ejecutando en el barrio Belgrano Oeste con financiamiento del gobierno provincial.
“Los caños que están poniendo ahora vienen de Facundo Zuviría y van a arrojar el agua en Peñaloza. Cuando lluevan cuatro gotas y el agua caiga hacia nuestro lado nos vamos a inundar. Habrá más caudal de agua y va a pasar por un tubo más chico”, comentó el dueño de un locutorio de San José.
La obra se extiende por calle Ignacio Risso entre las avenidas Facundo Zuviría y Peñaloza. Son 750 metros más de entubado que se suman al viejo desagüe por lo que “el mismo volumen de agua va a tener dos entradas al sistema de Peñaloza, por calle Risso y por pasaje Koch. La capacidad de los conductos de Peñaloza hacia el oeste van a seguir siendo los mismos pero va a escurrir más rápido”, explicó Ruiz.
A tres semanas del comienzo de los trabajos, el 20% ya se encuentra ejecutado y de realizarse en los tiempos pautados, en 5 meses el barrio Belgrano Oeste contará con un nuevo sistema de desagües.
El Ing. Ruiz considera que la obra aliviará el anegamiento que se produce en los días de lluvia, fundamentalmente en los meses de marzo y abril. Sin embargo, el funcionario admitió que “no podemos dar garantías” porque el proyecto es “sólo una parte de un programa integral que está contemplado en el Plan Director”. “La salida definitiva de la cuenca es la construcción de conductos troncales hacia el Salado, inexistentes en la zona norte. La garantía de que esta obra funcione bien está asociada a que se haga el desagüe troncal de calle Larrea que ya está planificado y solicitado el dinero. La solución integral al problema demandará una inversión de 21 millones de pesos y ahí sí se va a ver la efectividad en un 100% del sistema de desagües y entubamiento de Facundo Zuviría “, afirmó Ruiz.
Problemas asociados
Históricamente, en el norte de la ciudad el agua drenaba en forma natural hacia el río Salado. Pero las inundaciones del 2003 obligaron a construir un terraplén de defensa y ahora el agua debe ser expulsada a través de las estaciones de bombeo, que estarán expuestas a las contingencias del momento, como los cortes de luz.
Entre los inconvenientes que se suman a las condiciones meteorológicas se encuentra el factor humano. “En Camino Viejo a Esperanza y Estado de Israel, existe un basural donde la gente preclasifica los residuos que al ser descartados tapan la alcantarilla, lo que provoca una inundación de 15 ó 20 minutos más en la cola del desagüe”, comentó Ruiz.
Otro problema que perjudica la tarea del Municipio, es el concerniente a las construcciones que se edificaron entre la calle y el zanjón del desagüe Risso, “lugares que eran utilizados de servicios para limpiarlos y hoy para hacerlo debemos firmar convenios con la gente que se asentó ahí”, comentó Ruiz
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