DESAPARECIÓ EL CUERPO DE UNA BEBA EN EL HOSPITAL ITURRASPE
El viernes 12 de marzo, Marisa Noemí López, esposa de Juan Manuel Agüero, dio a luz gemelas en el Hospital Iturraspe. Nacieron Ayelén Ariana y Selene Estefanía.
Como consecuencia de su bajo peso al nacer, apenas 1,2 kilos, Ayelen debió permanecer en la sala de neonatología del Hospital, bajo cuidados intensivos.
El miércoles 17 fue la última vez que Juan Manuel vio a su hija con vida; se le estaba realizando una transfusión y se encontraba “en estado delicado”, según le dijeron, sin darle más precisiones.
“Fui todos los días a verla, desde el sábado hasta el miércoles. El jueves llamé al hospital y me dijeron que estaba grave, que había contraído un virus intrahospitalario”, expresó, en diálogo con el programa “De Radio Somos”, que se emite por LT10.
Ese mismo día, ante la situación en la que se encontraba su beba recién nacida, dejó sus números de teléfono, para que pudieran comunicarse con él ante cualquier emergencia.
Sin embargo, desde el Hospital, nadie se comunicó con Juan Manuel, quien llamó al establecimiento el viernes al mediodía y se enteró del fallecimiento de Ayelén.
Inmediatamente, se hizo presente en el Iturraspe, para poder ver el cuerpo de su hija y retirarlo. “Le pidieron el DNI de Ayelén para retirar el cuerpo, cuando recién hoy Juan pudo conseguir el certificado de nacimiento”, sostuvo Patricia Hidalgo, abogada de la familia.
“Escúcheme doctor, me hago responsable del retiro de la criatura yo, que soy el padre”, pidió Juan Manuel, ante la negativa de quien lo atendió.
“Pedí la carpeta de la nena, y vi la firma de un tal Doctor Federico Nani”, agregó
Agüero se fue dolido del Hospital, y volvió el domingo para intentar, otra vez, retirar el cuerpo. Buscó la ropa de su hija en neonatología, pero no encontró nada. Se dirigió a la morgue, a reconocer el cadáver de Ayelén, pero ante su sorpresa, le mostraron otro cuerpo.
“Entonces nos fijamos en los libros de la morgue, donde decía que Ayelén había ingresado a la una de la tarde, y había sido retirada cerca de las 17, por la Municipalidad de Avellaneda”, relató.
“Llamaron al encargado de seguridad, para constatar todo, y en el libro de entrada de ellos decía lo mismo, incluso con el número de patente de la camioneta”, enfatizó.
Luego de esto, Juan se dirigió a la Comisaría Cuarta, donde radicó la denuncia de este grave hecho.
“No sé que pensar, no me dieron ninguna explicación, no me dijeron nada desde el Hospital”, aseguró.
“Nunca me mostraron a la criatura muerta, nunca vi el cuerpo de mi hija”, remarcó.
El Juez de Instrucción Carlos Ferrero ordenó la exhumación del cuerpo, enterrado en Avellaneda, para que sea trasladado a la ciudad de Santa Fe, donde procederá a su reconocimiento.
“En caso de no reconocerlo, se harán exámenes de ADN, facilitado porque se trata de gemelas”, confirmó la Dra. Hidalgo.
“Si se trata de un error es un error gravísimo, agravado por el problema que no se les muestra a los padres el cuerpo de la beba cuando muere, incluso se lo niegan”, añadió.
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