DESASTRE EN GRECIA: LOS PASAJEROS DEL AVIÓN MURIERON CONGELADOS
La mayoría de los cuerpos recuperados del avión chipriota que se estrelló anteayer cerca de Atenas con 121 personas a bordo estaban “congelados”, aunque al menos seis de los pasajeros estaban vivos en el momento de la colisión. Una lista de pasajeros entregada por el Ministerio de Transporte de Chipre, indicó que entre las víctimas había 12 griegos, 104 chipriotas y 4 armenios. También fallecieron 17 niños menores de 16 años, no 48 como se había indicado anteayer.
“La autopsia a los pasajeros muestra, hasta el momento, que los cuerpos estaban solidificados por el hielo, incluso algunos cuya piel estaba carbonizada por el fuego provocado tras la explosión”, dijeron fuentes cercanas a la investigación.
Inicialmente se había sugerido que los 115 pasajeros y los seis tripulantes estaban muertos o inconscientes cuando el Boeing 737 de Helios Airways se precipitó a tierra.
Pero, Philippos Kousaftis, a cargo de la investigación, dijo ayer que “la autopsia en seis cuerpos muestra que cuando murieron tenían circulación en su corazón y pulmones. Esto no significa que estuvieran conscientes, pero sí que respiraban, el corazón les latía, así que estaban vivos antes de estrellarse”, agregó.
Rescatistas señalaron ayer que encontraron las cajas negras del registro del avión, incluso la que graba las conversaciones en la cabina. El análisis de esos elementos permitiría conocer la causa de la tragedia. El aparato volaba desde Larnaca a Praga, con escala en Grecia, cuando se desplomó a 40 kilómetros de la capital de ese país. La nave fue declarada “renegada” cuando entró a espacio aéreo griego y fracasó en hacer contacto por radio. Dos aviones F-16 de la fuerza aérea fueron enviados a investigar y reportaron que el copiloto estaba desplomado en la cabina y que el piloto no estaba a la vista.
ALLANAMIENTO
La policía chipriota realizó ayer un allanamiento en Nicosia en las oficinas de Helios Airways, empresa propietaria del avión que se estrelló, se señaló desde el gobierno. Tras acusaciones del jefe de policía y el Ministerio de Trabajo y Comunicaciones, el fiscal general del Estado emitió la orden para realizar el procedimiento que permitió recopilar documentos y otras evidencias que sean útiles en una posible investigación criminal.
El accidente del domingo dejó perplejos a expertos de aviación, impresionados por lo que parece haber sido una falla catastrófica en la presión de la cabina (ver aparte), o en el suministro de oxígeno a 10 kilómetros de altura, más arriba del Everest.
“El día de ayer fue trágico para nosotros”, lamentó el presidente de Helios Airways, Antónis Drákos. El empresario no quiso opinar directamente acerca del estado del aparato accidentado y sobre las acusaciones, según las cuales el avión no se encontraba en buen funcionamiento. “Todo está en el cuaderno de registros”, afirmó.
Según Drákos, la nave fue comprada en abril de 2004, y su construcción data de 1998. Agregó que él y sus hijos viajaron varias veces en esa nave. “El día anterior del accidente también volaron mi mujer y mi madre en uno de nuestros aviones”, indicó. Prometió que su empresa pondrá a disposición de los familiares de las víctimas una ayuda inmediata a 20 mil euros por persona.
Además, señaló que los aviones de su compañía no volaron ayer. “Las tripulaciones no querían partir por razones psicológicas y no deseamos presionarlos”, dijo.
Pero, también trascendió que fue la tripulación de un avión de Helios la que se negó a despegar. Además, varios pasajeros se dirigieron a las ventanillas de la línea para anular sus vuelos y exigir la devolución del importe.
En Chipre ayer reinaba la consternación y la tristeza. El gobierno decretó un luto oficial de tres días.
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