DESBARATAN UN PLAN PARA EXPLOTAR 10 AVIONES: CAOS EN AEROPUERTOS
Gran Bretaña decretó ayer el estado de alerta máximo, luego de que Scotland Yard informó que frustró un plan de ataque terrorista a gran escala que buscaba detonar con explosivos líquidos 10 aviones en viaje desde ese país hacia distintas ciudades de Estados Unidos, y que tenía como objetivo causar “una masacre masiva a escala inimaginable”. El anuncio generó demoras, cancelaciones de vuelos, enormes filas de pasajeros varados y caos en aeropuertos de casi todo el mundo.
El supuesto complot, que según la Policía y los servicios secretos británicos estaba en la fase final y podría haberse llevado a cabo en los próximos dos días, llevó a las autoridades británicas a decretar la máxima alerta terrorista en todo el país, que por primera vez se elevó del nivel “grave” a “crítico”, que significa la posibilidad de ataque inminente.
Estados Unidos también elevó el nivel de alerta a “rojo” para los vuelos llegados de Gran Bretaña. Los demás vuelos quedaron en alerta “naranja”, un nivel menos.
“Creemos que el objetivo de los terroristas era introducir explosivos en los aviones en sus equipajes de mano y hacerlos detonar en vuelo”, señaló en Londres el comisionado adjunto de Scotland Yard, Paul Stephenson.
La Policía británica anunció la detención de 24 sospechosos en la madrugada de ayer en Londres, en la periferia de la capital y en Birmingham, en el centro del país. Aunque las autoridades no precisaron la nacionalidad de los detenidos, los medios locales informaron que la mayoría eran británicos musulmanes de origen paquistaní, como eran tres de los cuatro jóvenes autores de los ataques contra los transportes de Londres el 7 de julio de 2005.
La lista de detenidos podría alargarse, pues la “masiva” operación antiterrorista prosigue, indicó Scotland Yard, y agregó que las fuerzas de seguridad realizaron allanamientos en varias casas de Londres y otras ciudades. Según algunas fuentes habría hasta 50 personas involucradas.
La cadena de TV estadounidense ABC informó que cinco supuestos terroristas implicados en la trama desarticulada lograron huir y eran “buscados activamente”, una información que no fue confirmada por las autoridades.
“La investigación es compleja y prosigue”, subrayó el ministro del Interior británico, John Reid. Y afirmó que si la Policía no hubiese desarticulado el complot se habrían contado “pérdidas de vidas en una dimensión sin precedentes” en una “ola” de ataques simultáneos en los cielos.
Según fuentes policiales citadas por la cadena BBC, al parecer los terroristas planeaban hacer estallar en forma simultánea diez aviones en vuelo hacia EE.UU. Funcionarios estadounidenses señalaron que los atacantes esperaban efectuar un simulacro en dos días, y el golpe se habría efectuado algunos días después.
El jefe de la unidad antiterrorista de Scotland Yard, Peter Clarke, afirmó que los arrestos de ayer fueron resultado de una operación de varios meses en la que colaboraron organismos de seguridad británicos e internacionales. La cancillería de Pakistán aseguró que autoridades paquistaníes de inteligencia ayudaron a las agencias de seguridad británicas a desactivar la conspiración.
Fuentes estadounidenses vinculadas a la investigación confirmaron que el complot afectaba a tres líneas aéreas de ese país: United, American y Continental Airlines, con destino principalmente a cinco ciudades: Nueva York, Washington, Los Angeles, Boston y Chicago.
Según el jefe del departamento de Seguridad Interior de EE.UU., Michael Chertoff, “en muchos aspectos recordó una operación de Al Qaeda”.
Chertoff y el fiscal general estadounidense, Alberto Gonzales, detallaron que la trama preveía usar “ingredientes líquidos de explosivos y detonadores”, que se introducirían en los aviones “cuidadosamente camuflados como bebidas, aparatos electrónicos u otros objetos de uso corriente”.
Otra fuente en EE.UU. sugirió que el plan era mezclar una bebida energética con una suerte de gel que podría estallar activado por un aparato de MP3, un teléfono celular o incluso un flash fotográfico.
El primer ministro Tony Blair, de vacaciones en el Caribe, se mantuvo todo el día en contacto con el presidente estadounidense George Bush, para informarlo sobre el desarrollo de la operación. El premier dijo que Washington había colaborado en la investigación y felicitó a Scotland Yard, la Policía británica. Para Bush, el complot frustrado ayer recordó que EE.UU. sigue “en guerra” contra “fascistas islámicos” (ver pág. 34).
El aeropuerto de Heathrow, el más importante de Londres y el de más tránsito en Europa, fue cerrado durante varias horas a la mayoría de los vuelos, y la compañía British Airways canceló todos los vuelos entre Londres y el resto de Gran Bretaña y Europa desde ese y otros aeropuertos. También se suspendieron vuelos desde y hacia EE.UU.
Las autoridades prohibieron a los pasajeros llevar equipaje de mano y líquidos a bordo. Sólo se les permitió llevar bolsas transparentes con objetos indispensables como documentos personales, medicamentos, lentes y leche para bebés, que las madres fueron obligadas a probar delante de los agentes de seguridad.
Las medidas tuvieron eco en todo el mundo, con pasajeros varados en Europa, Asia y América, y miles de vuelos cancelados.
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