DESCUBREN EN LA ADUANA UNA CÁRCEL DE LA DICTADURA
A más de veinte años de concluida la última dictadura militar, empleados de la Aduana se toparon con un depósito que pudo haber sido utilizado como centro clandestino de detención durante los años de la represión ilegal.
El lugar fue descubierto por empleados de la Aduana que limpiaban el subsuelo de un depósito de rezagos —también utilizado para guardar droga decomisada por la Justicia— en la calle Zepita al 3100, a pocos metros de la avenida Vélez Sarsfield, en el barrio de Barracas.
El hallazgo fue comunicado a la Secretaría de Derechos Humanos, que el martes concluirá un informe al respecto. El caso quedará en manos de la Justicia federal, que será la que determinará si por allí pasaron personas detenidas ilegalmente durante la dictadura y que aún permanecen desaparecidas.
“El lugar es muy siniestro: hay dos subsuelos, tiene dos pozos rarísimos, como pozos de zorros que no conducen a ningún lado. Uno puede imaginar lo que se puede hacer en este lugar y, realmente, pareciera que se puede confirmar lo del centro de detención”, dijo el titular de la Aduana, José Sbatella.
El lugar perteneció durante la dictadura a la División Automotores de la Policía Federal. Anteriormente era de una empresa automotriz. Lo que también llamó la atención de los investigadores es un túnel que conduce al Riachuelo.
En el subsuelo hay varios lugares enrejados, “depósitos con doble cierre, muy seguros, con rejas, con doble hoja de chapa y aislados”, explicó Sbatella. También fue detectado un “pasaplatos”, que podría haber sido utilizado para servirles alimentos a los eventuales detenidos que haya habido en el lugar.
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