DESDE EL GOBIERNO, AFIRMAN QUE LA JUSTICIA DEBE RESOLVER EL PEDIDO DE EXTRADICIÓN DE EX MILITARES
El ministro de Defensa, José Pampuro, aclaró que el pedido de detención y extradición solicitado por el juez español Baltasar Garzón para 46 militares argentinos, entre ellos el propio Bussi, por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar, “es un tema que está en manos de la Justicia”.
“Si tengo que dar mi opinión, creo que el tema no pasa por lo que diga un ministro de Defensa que, a su vez, sólo habla en ese carácter; la opinión personal, me la reservo”, expresó el funcionario y resaltó que “son absolutamente normales las relaciones entre el Presidente y las Fuerzas Armadas”.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, consideró hoy que las extradiciones solicitadas por el gobierno español en contra de 46 militares argentinos por violaciones a los derechos humanos en la última dictadura constituyen “una cuestión de la Justicia”.
“Para el Gobierno Nacional es un tema judicial, que debe ser resuelto en ese ámbito. Eso es todo lo que el poder político puede decir al respecto”, aseguró el funcionario, quien acompañó al presidente Néstor Kirchner en los actos conmemorativos del 187° aniversario de la Declaración de la Independencia.
Fernández agregó que el Ejecutivo “no tiene nada que decir” sobre el pedido de extradición del ex represor Antonio Bussi -recientemente fue elegido intendente de la capital tucumana-, uno de los 46 militares requeridos por el juez español Baltasar Garzón.
“Para nosotros no es un tema de diferencias ideológicas. Creemos que el único camino para que la Argentina viva en paz consigo misma es el de la justicia y de la verdad, y eso lo hemos reclamado siempre”, añadió Fernández.
Por otra parte, el jefe de Gabinete explicó que la relación de la Argentina con los Estados Unidos, hoy “es madura, no de sumisión, como corresponde entre dos países independientes y como debió haber sido siempre para el país”.
“A esos mensajes nunca lo recibimos; salen en los diarios, pero oficialmente nunca nos llegaron y por consiguiente no son ninguna presión para nosotros”, respondió cuando se le preguntó sobre los presuntos reclamos del gobierno norteamericano para que no se investigue a fondo la situación de la banca extranjera.
Fernández insistió en que “la Argentina discute hoy con los Estados Unidos y con los organismos internacionales desde un lugar de dignidad” y acotó que, “cuando las reglas son claras y el trato también lo es, no hay espacio para las confusiones”.
A su vez, destacó que la intervención dispuesta por el gobierno de Kirchner sobre la obra social de los jubilados (PAMI) “se diferencia de las anteriores porque se fija un plazo para normalizar la situación y cumplir diferentes objetivos”.
“Estamos convencidos de que, el día número 180 de la intervención, los jubilados tendrán lo que siempre quisieron: una obra social que les dé seguridad cuando la necesitan”, prometió y, con respecto a las tarifas de los servicios privatizados, aclaró: “Es un tema que no le urge al Gobierno y no estamos dispuestos a que lo resuelvan los consumidores”.
Este contenido no está abierto a comentarios

