DESDE EL ISLAM DICEN QUE NO PUEDEN “EVITAR ATENTADOS”
“Nuestra comunidad no es una red ni un partido: no podemos controlar a todos nuestros miembros”, subrayó Hassan, miembro del Foro multireligioso de Leeds, la tercera ciudad más grande del Reino Unido y la más multicultural, de la que provenían los atacantes suicidas que el 7 de julio último causaron 56 muertos.
Alkatib aludió al sentimiento de “exclusión” de muchos jóvenes de la comunidad británica musulmana y también a la “furia” de muchas personas por el modo en que “Occidente utiliza la violencia en su propio beneficio político y económico” en países como Irak.
El primer ministro británico, Tony Blair, se reunió ayer con líderes de la comunidad musulmana en el Reino Unido, a quienes urgió a combatir la “ideología perversa” que invoca el Islam para perpetrar ataques como los de hace dos semanas en Londres contra tres estaciones de subte y un autobús de dos pisos.
Pero según dijo Alkatib, en una entrevista previa a los nuevos ataques de hoy contra los mismos medios de transporte, una cosa es que los miembros de la comunidad musulmana asistan a la mezquita y otra cosa es lo que hagan después, si siguen o no las directivas y el sentido de los sermones.
Además, puntualizó, “no todos los musulmanes asisten a los sermones de los viernes -equivalente al servicio religioso de los domingos para los cristianos-, especialmente los jóvenes”.
“Hoy en día los jóvenes se rigen por sus propias ideas y por la cultura de los medios de comunicación”, afirmó el imán, nacido en Irak pero residente en Gran Bretaña desde hace 33 años.
En su opinión, “la sociedad actual produce chicos y chicas con carencias afectivas, políticas, de educación y libertad”, por lo que, “si a alguien hay que culpar por los atentados, es a la comunidad (británica) en su conjunto”.
“Los jóvenes que cometieron estos atentados no lo hicieron por la religión, porque el Islám está en contra de la violencia, sino que actuaron en contra de la sociedad en su conjunto”, sostuvo el imán Hassan Alkatib, que es además ingeniero mecánico.
De cualquier manera, añadió, “todos estamos de acuerdo en que podemos ser más vigilantes, ofreciendo supervisión y servicios sociales, ya que es así como podremos discutir y argumentar contra las ideas fundamentalistas”.
“Mi intención estar más cerca de los jóvenes para educarlos, para proveer mejores servicios”, explicó.
Hassan consideró que el Reino Unido es un país “muy abierto a los inmigrantes, aunque como en todas las comunidades haya siempre alguien que se sienta excluido”.
La vulnerabilidad de los jóvenes está también ligada a “la furia, el enojo que pueden sentir muchas personas con fuertes vínculos en los países de Medio Oriente y Asia, o con Irak, y que son concientes de lo que sucede allí y de cómo Occidente utiliza la violencia en su propio beneficio político y económico”, afirmó.
“Esta puede ser para ellos una buena razón para hacer lo que hicieron”, sostuvo, pero agregó que, en su opinión, “debe haber algo más”.
Los cuatro jóvenes sindicados por la policía como autores de los atentados del 7 de julio eran británicos de padres paquistaníes, todos bilingües, habían ido juntos al colegio y a la universidad y vivían en los suburbios de Leeds.
Mientras continúan los trabajos de investigación y prevención policial y social de nuevos atentados, a dos semanas del 7-J, el pánico regresó hoy a Londres tras la explosión de bombas de baja potencia en tres estaciones del subterráneo y un colectivo, que dejaron al menos un herido pero no muertos.
Este contenido no está abierto a comentarios

