DESDE EL VATICANO, ASEGURAN QUE EL CONFLICTO POR BASEOTTO ESTÁ "EN UN PARÉNTESIS"
El embajador argentino en el Vaticano, Carlos Custer, afirmó hoy que el conflicto suscitado con la Santa Sede por la anulación de la designación del obispo Antonio Baseotto como vicario castrense, se encuentra “en un paréntesis”, aunque afirmó que la postura del Poder Ejecutivo sobre el tema “es irreversible”.
Custer, desde la sede de su representación, dijo, sin embargo, que existe la esperanza de que entre el Gobierno y el Vaticano se llegue a “una solución” al entredicho que se produjo por el despido de Baseotto, fuertemente cuestionado por la Santa Sede, en momentos en que el Papa Juan Pablo II agonizaba.
El embajador afirmó, en diálogo con radio Mitre, que las negociaciones que se desarrollan sobre la cuestión Baseotto se efectúan en forma “discreta” porque “es un tema que no se puede discutir por los diarios”.
El conflicto se había iniciado a mediados de febrero último, cuando Baseotto criticó al ministro de Salud, Ginés González García, a quien acusó de estar en favor del aborto. Utilizó entonces una frase bíblica en la que se recomendaba “arrojar al mar con una piedra en el cuello” a quienes afectasen a menores.
Esa referencia fue duramente criticada por la Casa Rosada, que, tras reclamar explicaciones al obispo castrense, optó por desconocerlo en sus funciones y quitarle el sueldo público. La polémica con el Vaticano se debe a que sólo el Papa puede nombrar o reemplazar a obispos.
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