Desde la crisis, se canceló el 22% de la deuda con el FMI
Argentina ya canceló el 22% de la deuda que tenía con el FMI en diciembre de 2001. En aquel momento sumaba 14.346 millones de dólares y ahora está en 11.227 millones de dólares, según informó ayer el propio organismo. La reducción fue de 3.119 millones de dólares. En tres años y medio —y desde el estallido de la crisis— la Argentina le pagó al Fondo 4.500 millones de dólares por vencimientos de capital y otros 2.200 millones por intereses.Si la deuda se computa en la moneda oficial del FMI (los Derechos Especiales de Giro, o DEG) la rebaja es aun mayor: en diciembre de 2001 el pasivo sumaba 11.121 millones de DEG. Pero ayer el FMI informó que había bajado a 7.690 millones de DEG. Esto es, una baja de 31%.En medio del resurgimiento de diferencias entre el Gobierno y el FMI en torno a las condiciones que debería implicar un nuevo acuerdo, Argentina sigue adelante con la política de "desendeudamiento" con los organismos internacionales: aun en default, nunca dejó de pagarle al FMI.Así, el ejemplo de lo ocurrido con el FMI se repite con el Banco Mundial: entre 2001 y 2004 esa deuda pasó de 9.400 millones a 7.400 millones de dólares.El pago neto de deuda fue un reclamo que hizo el FMI a fines de 2002, cuando su Directorio planteó que debía reducir su "exposición crediticia" con los grandes países deudores, entre ellos Brasil, Turquía y Argentina. Todos esos países fueron bajando el endeudamiento. Pero solamente Rusia la canceló por completo.La mayor parte de esos pagos se hicieron bajo la administración Kirchner. Y esto se debió a que —según lo que se acordó en el arreglo de septiembre de 2003— el país primero fue pagando más de lo que el Fondo le fue desembolsando. Pero luego, en agosto de 2004, en el tramo final del canje de la deuda, el acuerdo fue suspendido y la Argentina tuvo que seguir pagando los intereses y todos los vencimientos obligatorios sin refinanciación y sin recibir nuevos préstamos.Ahora, en el documento que preparó el FMI para la evaluación de la situación argentina —que Clarín anticipó el domingo— se plantea que la deuda deberá seguir bajando. Señala que a fin de 2005 debería ser de 6.940 millones de DEG, y a fin de 2006, de 5.858 millones, casi la mitad de lo adeudado en 2001.En el Gobierno creen que existe margen para seguir cumpliendo con los pagos de la deuda con el FMI y otros organismos y a la vez enfrentar el resto de la deuda pública. Para eso contabilizan varias fuentes de financiamiento que no incluyen al FMI: el superávit fiscal creciente —más de 5% del PBI, incluidas las provincias—, los adelantos "transitorios" del Banco Central y la colocación de nueva deuda en el mercado interno y en el internacional.También, como anticipó este diario, el Fondo planteó en un documento interno a comienzos del año pasado que tras la reestructuración de la deuda la Argentina debía salir a los mercados a colocar nueva deuda y con esos fondos debía ir cancelando las obligaciones con los organismos financieros. Incluso a pesar de que la tasa de interés de la nueva deuda sea superior a la de los préstamos de los organismos financieros.Tras el canje de la deuda, el Gobierno aprobó colocar nuevos bonos por 2.600 millones de dólares: 600 millones con Venezuela y otros 2.000 millones en bonos Boden 2012 (en dólares) y 2014 (en pesos). Ya recibió unos 350 millones de Venezuela y colocó 1.000 millones de pesos en el mercado interno.
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