DESDE LA SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS ADMITEN “HUECOS” EN LA ATENCIÓN DE LOS CHICOS DE LA CALLE
La polémica se abrió tras los actos de bandalismo ocurridos el fin de semana en la escuela Bustos (Rivadavia 2.900), donde un grupo de menores y adolescentes saquearon y destrozaron el interior del establecimiento.
La Directora de Implementación de Programas de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, Grisel Jeanney, habló sobre el tema y pidió cautela para referirse a este tipo de fenómenos sociales. “Cuando mencionamos el término ‘banda’ hablamos de un grupo de personas que se reúnen para un fin determinado, este no es el caso, sino que estos son chicos que sobreviven, el pegamento los pierde entonces cometen los delitos que se vieron el sábado, pero no hay que hablar de bandas”, enfatizó.
Consultada sobre la posibilidad de recuperar a estos niños y adolescentes que viven en las inmediaciones de la terminal de ómnibus Jeanney afirmó que “estamos repensando qué hacer con nuestros chicos”. Pero también hizo hincapié en que “no busquemos respuestas rápidas e inmediatas. ¿Hasta donde las respuestas rápidas no nos llevan por el camino incorrecto -por el cual todos nos arrepentimos- y hasta donde nos llevan a que los chicos no sean conejitos de indias?”.
La profesional reconoció que “esto es un hueco del estado, y sobre estos huecos hay que hacer un ‘parate’ y repensar la infancia y las políticas que se aplican”. Para dejar en claro su postura, la Dra. Jeanney aseguró que “no hay una respuesta inmediata valedera, damos respuestas inmediatas, pero éstas no deben transformarse en un proyecto a futuro. Repensemos qué grado de responsabilidad tenemos los adultos sobre esto; busquemos una alternativa sólida a futuro”.
Sobre el contexto actual de la niñez y la adolescencia la funcionaria dijo que “tu infancia, la mía, no fueron lo mismo que la de estos chicos, la familia (como institución) no es la misma, los roles cambiaron, creo que las crisis subjetivas de los chicos son diferentes.
Sobre la reacción de la escuela Bustos, que en la jornada de ayer realizó un debate abierto para tratar estas cuestiones, la profesional dijo que “merece celebrarse el gesto de sentirse parte de la escuela por parte de los mismos adolescentes”.
En una conclusión tajante, Jeanney advirtió que todas las instituciones que se encuentran abocadas a la contención de niños y adolescentes “ya fueron visitadas por y las instancias agotadas, ya sean del estado u ONG’s. En estos lugares, como por ejemplo, los Centros de Admisión, los niños y adolescentes reciben atención básica y contención por algunos días, es como un paso transitorio, hasta que lo reubiquen en una familia o un instituto, en cuanto estén judicializados”.
Por su parte, Graciela Martinet, Directora Provincial de la Dependencia del Menor, la Mujer y la Familia dependiente de la Secretaría de Promoción Comunitaria de la Provincia aseguró que “no hay una sensación de fracaso (por la situación en la cual se encuentra la infancia en riesgo), pero esto nos muestra la cara real de la exclusión que tiene efectos y consecuencias reales en niños, y se muestran con sus actos”.
Con respecto a una posible resolución de este conflicto, la profesional aseguró que “la respuesta a esto es generar movimientos de inclusión que son largos, costosos y complejos. Uno tiene la sensación de que hace, hace, hace y nunca llega a completar las expectativas”.
En tanto, Martinet reconoció que “la exclusión no nació de un repollo ni es nueva”, pero consideró que “en la medida en que podamos generar cosas nuevas, vamos a poder empezar a pensar nuevas respuestas, porque tampoco se trata de las mismas respuestas ya conocidas que no nos sirven”.
Además, la responsable del área aseveró que una buena manera de empezar a resolver la actual situación de los chicos en riesgo es que “todos los implicados en esto no nos echemos culpas y responsabilidades entre nosotros”.
“Esto no se revierte de inmediato, nos va llevar tiempo pero se trata de salvar a la mayor cantidad de chicos posible, a pesar de algunos van a quedar en el camino. Habría que encarar políticas que apunten al afianzamiento de los grupos familiares que hoy tienen formas diferentes de encarar los valores. Más allá de sus modificaciones, la familia sigue siendo la institución social más eficaz para la crianza y la construcción de subjetividades”, explicó la profesional.
Finalmente, Martinet se refirió al presupuesto disponible para el área y detalló que “en el año 2005, fue de 18 millones de pesos, de los cuales, casi 15 millones se van en personal”, lo cual indica que sólo 3 millones llegan para solucionar la problemática de los chicos en situación de calle.
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