DESDE LAS ISLAS MALVINAS VUELVEN A CONDICIONAR LA CUESTIÓN DE LA SOBERANÍA
El nuevo gobernador británico de las Islas Malvinas, Alan Huckle, ratificó que el Reino Unido no negociará la soberanía del archipiélago “sin el consentimiento de los isleños”, al tiempo que admitió que las relaciones con la Argentina se volvieron “más difíciles” durante la gestión del presidente Néstor Kirchner.
“Las relaciones con el gobierno de Argentina son ahora más difíciles de lo que desearíamos”, admitió Huckle, quien consideró que la administración de Kirchner se muestra “crecientemente impaciente” a partir de que no ha habido “progresos hacia una transferencia de soberanía”.
Al pronunciar el discurso de asunción en el cargo, en una ceremonia realizada ayer en Puerto Argentino y conocida aquí hoy, Huckle advirtió que no hay “espacio para maniobras sobre la soberanía a menos que los isleños cambien de opinión”.
El reemplazante de Howard Pearce al frente del gobierno británico de Malvinas enfatizó que cualquier tipo de “presión”, sea “diplomática o económica” sobre Malvinas “sólo puede ser contraproducente”.
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