DESESPERADA BÚSQUEDA DE UN HOMBRE EN EL RÍO
Maximiliano Vazquez, porteño de 33 años, estaba de paseo en Santa Fe, junto a un amigo de Mar del Plata que visitaba a otro conocido, y luego seguirían viaje. Pero el miércoles era un día radiante y decidieron pasarlo en el parador El Gringo, en la zona de Arroyo Leyes, en el arroyo El Colorado. Comieron un asado y se fueron a nadar. Eso fue lo último que se supo de Maxi, que desde las seis de la tarde del 19 de abril está desaparecido.
La familia se enteró de lo ocurrido ese misma día, y desde entonces comenzaron a llegar “en tanda” desde Mar del Plata y Buenos Aires.
El rastrillaje de la zona se hace a bordo de un gomón con dos personas, y Prefectura colabora con una lancha, en jurisdicción de la subcomisaría 8va, de Arroyo Leyes.
En esa dependencia policial dieron testimonio los dos hombres que acompañaban a Maximiliano. “Fueron los únicos que aportaron los datos”, dijo su hermana Sabrina, quien pide encarecidamente testimonios que permitan saber qué fue lo que pasó exactamente.
Los familiares lamentan la escasa información que les dan las autoridades. No saben si existe un expediente judicial, ni qué medidas se van a tomar de transcurrir el tiempo sin resultados.
Pasan los días
“Queremos entender que se trató de un accidente”, dijo Sabrina, a quien le llama la atención que cuanta persona consultaron les dice que “es muy común que cada tanto se ahogue alguien”.
Darío, el primo de Maximiliano, contrató una lancha particular para colaborar con el rastreo y contó con la ayuda de un baquiano. Un puñado de personas se solidarizó con la familia, hecho que agradecen sobremanera. Pero, a la luz de los resultados, los actos de voluntarismo resultan insuficientes.
Insistieron en pedir ayuda a baquianos, pescadores y dueños de embarcaciones que puedan llegar hasta el lugar. La situación de la familia es desesperante. Son siete personas que duermen amontonadas en un Fiat Duna y utilizan los servicios del parador y una estación de servicios. Recién anoche durmieron en una cabaña que alquilaron en el paraje, pero los medios para sostener esos “lujos” no abundan.
Consideraron entendibles las explicaciones de los encargados de la búsqueda, pero “la ansiedad crece” y “queremos encontrar a mi hermano y llevarlo”.
Mientras Sabrina (hermana), Angélica (mamá), Estela (tía) y Darío (primo) llegaron hasta El Litoral para hacer público su reclamo, en el lugar se quedaron el padre, el hermano y el cuñado de Maximiliano, aguardando alguna novedad.
Quienes puedan colaborar con la familia los encontrarán en el paraje El Gringo, en Arroyo Leyes, o llamando a los teléfonos (0223) 156-800748, (0223) 154-222421 ó (0342) 469-6101.
Este contenido no está abierto a comentarios

