DESESPERADO PEDIDO DE LOS PADRES DE UN JOVEN SECUESTRADO HACE MÁS DE UN MES
La familia del joven Pablo Martín Belluscio realizó hoy un desesperado pedido de ayuda a “todos los padres y madres del mundo” para lograr que liberen al muchacho que fue secuestrado hace más de un mes y a quien sus captores le amputaron dos falanges de un dedo, que fueron enviadas como prueba de vida.
La dramática solicitud fue enviada esta tarde por correo electrónico a los medios de prensa, sedes diplomáticas y organismos de derechos humanos de todo el mundo, con la intención de difundir el caso a nivel internacional.
Es que la familia de este joven universitario y jugador de hockey entró en desesperación la semana pasada cuando recibió, luego de varios llamados telefónicos, dos falanges del dedo índice de la mano derecha de la víctima y la amenaza de continuar con las amputaciones.
Los secuestradores pidieron a la familia un millonario rescate por la liberación del joven, a quien mostraron encapuchado en un video e indicando el orden de mutilación de miembros que efectuarían en caso de que no se cumplan con sus exigencias.
Un allegado al joven manifestó que los familiares de Pablo “no pretenden desafiar a los secuestradores, sino que apelan a su buena voluntad y que entren en razón porque también a ellos les va a favorecer que aparezca en libertad y con vida”.
Pablo fue secuestrado el 22 de setiembre a la 0.30 por una banda de ocho delincuentes cuando se retiraba de la cancha de hockey Perú Beach, de Martínez, cuando terminaba su entrenamiento.
El movimiento de extraños armados alertó a un custodio privado de la zona que avisó a la comisaría local, sin saber que se trataba de un secuestro, por lo que partió hacia el lugar indicado una patrulla para averiguar qué ocurría.
Cuando los captores advirtieron la presencia de policías comenzaron a dispararles con fusiles FAL hasta herir a dos de los efectivos. Luego huyeron y no se supo más de ellos.
Días después, comenzaron lacónicos llamados telefónicos en los que se exigía una suma millonaria -no revelada por los investigadores-, que los padres del chico aseguran que es imposible de pagar.
“Amenazan con seguir amputándolo y con matarlo, nos piden una cifra imposible de reunir para nosotros, está en manos de sádicos secuestradores extorsivos”, relató dramáticamente hoy Gustavo Belluscio, padre de la víctima.
“Hoy es particularmente nuestro amado hijo Pablo pero puede ser mañana el hijo de cualquier familia argentina, ya hubo en menos de dos meses en el país unos 40 casos y la cifra va en aumento”, explicó el hombre en un llamado a la conciencia.
“Todo está rodeado de un silencio sepulcral, necesitamos desesperadamente toda la colaboración posible de todos los padres y madres del mundo entero, no queremos dinero, solo queremos que se entere todo el mundo de esto, debemos difundirlo, no cubrir la realidad de con un manto de silencio por espantosa que sea”, pidió el hombre.
“El método de ayuda que hoy entendemos como útil es simple y pacífico, mandar e-mails al gobierno argentino, a la Policía Federal, a los medios de prensa, a Policía de provincia, hasta saturar con pedido de informes a todos los organismos posibles de Argentina”, solicitó Belluscio.
El padre del secuestrado pidió “que esto no se silencie, que no pase desapercibido para nadie” y aclaró que él y su familia estarán “eternamente agradecidos”, porque “hay grave peligro de muerte” para su “amado hijo Pablo y que mañana podría ser el hijo de cualquier otra familia”.
Belluscio manifestó que “es un espanto que una familia se vea obligada a remunerar a los verdugos mutiladores de su propio hijo”.
“Este es un país donde la gente debe pagar por el cercenamiento de miembros de su familia. No puede ser, no debe silenciarse esto, debe ser difundido por el mundo entero”, concluyó Belluscio.
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