Designan en puestos clave de la Justicia a dos funcionarios cuestionados por la triple fuga
Albarracín y Piermarini fueron nombrados en la Procuración y en la Casación bonaerenses.
El escándalo por la fuga del penal de General Alvear de los tres condenados por el triple homicidio en General Rodríguez no se detiene. Aunque fueron desplazados de sus cargos, los dos funcionarios que estaban al mando del cuestionado Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), tanto Florencia Piermarini, titular del organismo que controlaba a más de 35.000 presos en la provincia, como su superior César Albarracín fueron designados en puestos clave de la justicia bonaerense.
Piermarini fue nombrada como relatora en la Cámara de Casación Penal bonaerense. La designación de la ex jefa del SPB, que tenía bajo su custodia a los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, fue impulsado por el juez Daniel Carral, integrante de la agrupación Justicia Legítima.
Por su parte, Albarracín estaría a un paso de asumir como fiscal adjunto ante la Cámara de Casación Penal bonaerense. Un puesto clave debido a que es el tercero en la escala de mando entre todos los fiscales de la provincia. Sólo están por encima suyo la procuradora María del Carmen Falbo y el fiscal ante la Cámara de Casación, Carlos Altuve.
La ex funcionaria de la administración de Daniel Scioli todavía no asumió en la Cámara de Casación debido a que su designación no fue aprobada por todos los integrantes del tribunal penal más importante de la provincia.
Causó conmoción en la justicia bonaerense la designación de la cuestionada Piermarini en un tribunal que, entre otras funciones, debe controlar el cumplimiento de las condiciones humanitarias de detención en las cárceles del SPB, un organismo que, hasta la fuga de los tres condenados, dependía de la criticada funcionaria.
Para que Albarracín asuma como fiscal ante la Cámara de Casación sólo falta que Falbo, quien impulsó su nombramiento, le tome juramento, un hecho que hasta ahora no se concretó por las denuncias presentadas por diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos que solicitaron a la gobernadora Vidal que revise el decreto que lo designó en el cargo debido a las supuestas violaciones de las garantías constitucionales de los presos mientras supervisaba las cárceles del SPB.
Albarracín había sido designado en ese puesto clave entre los fiscales provinciales por un decreto firmado en 2011 por el gobernador Daniel Scioli. Pero el ministro de Justicia Ricardo Casal le pidió que siguiera en esa dependencia. Cuando el Frente para la Victoria perdió las elecciones en territorio bonaerense, Albarracín sabía que tenía su continuidad asegurada como el tercer jefe de todos los fiscales de la provincia de Buenos Aires, bajo la protección de Falbo.
Parecía un retiro tranquilo para Piermarini y Albarracín, hasta que el 27 de diciembre pasado los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, condenados por los homicidios de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, huyeron del penal de General Alvear.
En el momento de la fuga, Piermarini estaba todavía a cargo del SPB; su renuncia no había sido aceptada. Albarracín dejó su cargo unos días antes.
Según informaron fuentes oficiales, los cuestionamientos contra Piermarini y Albarracín se fundaron en el hecho de que tanto en la transición como después del 10 de diciembre, ninguno de los responsables del SPB informó sobre los riesgos de fuga de los tres condenados y la disminución en la cantidad de custodios que los vigilaban.
Designaciones controvertidas
Florencia Piermarini
Ex jefa del SPB
César Albarracín
Ex Viceministro de Justicia
Fuente: La Nación
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