DESNUTRICIÓN INFANTIL EN SANTO TOMÉ
La desnutrición es un problema que comenzó a acentuarse a partir de 2001 con la crisis política, económica y social del país. Santo Tomé no pudo escapar de esta realidad. En junio de 2002, fuentes oficiales confirmaron la existencia en nuestra ciudad de 150 casos declarados de desnutrición de primer y segundo grado. En general, los niños afectados tenían menos de dos años y provenían de barrios periféricos.
A dos años de aquel anuncio y en diálogo con La Noticia On Line, el Subsecretario de Salud y Medio Ambiente de la Municipalidad, doctor Gustavo D’Ascenzo, afirmó que en Santo Tomé se detectaron hasta el momento 349 niños, menores de cinco años, con problemas de desnutrición. Si bien la mayoría de los casos registrados son de primer grado, es decir, cuando el niño ha perdido el 10% de su peso, también se han detectado casos de segundo grado, esto es, cuando el peso disminuye un 20%. No obstante, según D’Ascenzo, “el número de casos va a seguir aumentando a más de 400 porque hemos mejorado la capacidad de detección y captación de los mismos, que siempre estuvieron pero ahora se ven”.
Para mitigar este problema, Acción Social entrega mensualmente “módulos” o bolsones con alimentos. Un número menor, alrededor de 80 bolsones, proviene de la Secretaría de Promoción Comunitaria de la Provincia. Este organismo prepara los módulos con los fondos del Programa Nacional “El hambre más urgente” mientras que, por su parte, el Municipio financia con fondos propios el resto de los bolsones para satisfacer la totalidad de la demanda.
Desde el reciente Programa Municipal de Salud “Santo Tomé, Municipio Saludable” también se contemplan determinadas acciones para combatir la desnutrición. Por un lado, se lleva a cabo un curso anual de líderes comunitarios para reforzar el seguimiento de los casos de desnutrición y, por otra parte, se procura lograr la recuperación nutricional de niños con bajo peso mediante una tarea coordinada entre Bienestar Social, Subsecretaría de Salud, SAMCo y dispensarios. Asimismo, la educación de los padres también está contemplada en el programa. En los comedores, por ejemplo, funcionan talleres en los cuales se enseña a las madres a utilizar los alimentos ya que, aseguró D’Ascenzo, “En la mayoría de los casos existe un problema cultural de la madre que no sabe cómo alimentar a su hijo o no conoce los parámetros para determinar cuando el niño tiene o no problemas de nutrición”.
Vale destacar que estas acciones están destinadas sólo a la población de niños menores de cinco años porque aún no existe a nivel provincial un programa que incluya a los de mayor edad. No obstante, D’Ascenzo aclaró que cuando se presentan niños desnutridos mayores de cinco años, el Municipio les da el apoyo nutricional necesario para su recuperación.
Por otra parte y en cuanto al modo en que está considerado el problema de la discapacidad en el programa municipal de salud, D’Ascenzo afirmó: “Todavía no está contemplado en el programa porque aún no hemos formalizado una actividad de promoción y prevención y no tenemos el equipo para hacerlo. Pero, seguramente, este tema va estar considerado el año próximo”.
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