DESPEDIDAS Y HOMENAJES A CELIA CRUZ
Por las repercusiones que ha generado la muerte de Celia Cruz, los títulos ganados (“La reina de la salsa”, “La guarachera de Cuba”, o “de Oriente”) nunca fueron exagerados.
Según información de la agencia AFP, la policía de Miami estima que el homenaje que se realizará mañana en la Torre de la Libertad, de esa ciudad, convocaría a cerca de 40 mil personas. Los restos de la cantante, fallecida anteayer en su casa de Nueva Jersey, serán trasladados a Miami y luego devueltos para su entierro, el martes, en un cementerio del Bronx.
“La Torre de la Libertad, situada en el centro de esta ciudad, donde residen unas 700.000 personas de origen cubano -informa AFP-, es uno de los inmuebles más emblemáticos del exilio anticastrista. Este edificio fue entre 1962 y 1974 centro de acogida y apoyo para miles de cubanos que dejaron la isla, buscando asilo en los Estados Unidos”, país donde Cruz se radicó en 1960.
Entre las repercusiones y el centimetraje que le dedicaron los medios gráficos de América, el diario Granma, de La Habana, con menor despliegue, la definió como “una importante intérprete cubana, que popularizó la música de nuestro país en Estados Unidos”. Al mismo tiempo aclara que durante las últimas cuatro décadas “se mantuvo sistemáticamente activa en las campañas contra la revolución cubana generadas desde Estados Unidos porque fue utilizada como ícono por el enclave contrarrevolucionario de la Florida”.
Sin embargo, en Cuba también será despedida. Mercedes Figueras, una de sus primas, declaró a la agencia EFE que familiares y amigos preparan un velatorio en la casa donde vivió la cantante entre 1954 y 1960. También aseguró que la única hermana de la artista que aún vive en Cuba, Dolores Ramos, de 85 años, está tratando de viajar a los Estados Unidos para asistir al entierro. A pesar de la postura política de la intérprete sal-
sera, se manifestaron tanto figuras que compartieron su posición como quienes se ubicaron en la vereda opuesta.
Dentro y fuera de la isla
Silvio Rodríguez se refirió a Cruz y también a Compay Segundo ( fallecido el último domingo): “Me imagino a Compay Segundo y a Celia Cruz en una nube, ambos cantando y divirtiéndose, y ojalá que así sea”.
Al otro lado de la calle (en el mismo desde donde siempre se expresó Celia) está la cantante Gloria Estefan: “La extrañaré muchísimo, pero quedarán en mi corazón todas las cosas lindas que con su ejemplo me enseñó”, dijo entristecida por la noticia, aunque sin sorprenderse dado que durante los últimos días había seguido de cerca los partes médicos del estado de salud de “La reina de la salsa”.
El próximo 31, en Colombia, se le rendirá homenaje a la intérprete de “Que le den candela” con un festival en el estadio El Campín. Actuarán Tito Nieves, Cheo Feliciano y Oscar D’ León, entre otros artistas.
Un productor de Fania ( el sello que difundió la carrera de Cruz en sus comienzos, en los Estados Unidos) declaró que el 6 de septiembre se reunirán en el Madison Square Garden varias estrellas como Johnny Pacheco -fundador de Fania- y Ray Barretto, entre otros, para un concierto de homenaje.
En México, los organizadores de la décima edición del “Festival Internacional Afrocaribeño”, que comenzó ayer en Veracruz, decidieron dedicar el encuentro a Celia y a Compay. Además, a través de una radio de ese país, ayer se expresó el compositor Armando Manzanero: “No creo que haya nadie que tenga contacto con este mundo que no tenga que sentir la inevitable partida de una señora tan grande y tan buena como Celia Cruz. Nos deja un ejemplo: el ejemplo de la grandeza, de esa fuerza para trabajar siempre, de ese éxito constante, de no tener ningún momento de cansancio ni nada por el estilo, de esa alegría para trabajar”.
También Cheo Feliciano, en una entrevista telefónica con el canal venezolano Globovisión, lamentó la muerte de su amiga: “Prácticamente por 30 años compartimos escenarios en todas partes (…) nadie va a llenar ese espacio, no hay nadie como Celia. Aunque hay buenas cantantes, nadie va a llenar ese trono de la reina”.
Por varias generaciones
A estas figuras se sumaron el líder de Irakere, Chucho Valdés, que la definió como “irrepetible”, viejos compañeros de ruta de la cantante, Como Nelson Pinedo, con quien compartió el grupo La Sonora Matancera -“Quiero que me quede la imagen permanente de ella como gran amiga, compañera y hermana, con una personalidad muy vibrante”, dijo desde Bogotá- y músicos de generaciones más jóvenes como Juanes, que admitió que Cruz ha dejado para los músicos “millones de lecciones y pasos a seguir”, o el intérprete puertorriqueno de merengue Elvis Crespo, que la describió como “una mujer muy adelantada a su época”.
Carnaval en la Argentina
De la misma manera como surgió el movimiento salsero, Celia Cruz hizo sus primeras presentaciones en la Argentina. Después de grabar para un disco de Los Fabulosos Cadillacs, en abril de 1994 llegó a Buenos Aires con un espectáculo propio, pero en compañía del popular José Alberto “El canario”.
En noviembre de 1997, cuando los ritmos caribeños rotulados en Nueva York como “salsa” tuvieron su pico de furor en nuestro país, la cantante cubana se presentó en un festival realizado en el Estadio Obras, junto a otras figuras: otra vez el dominicano José Alberto y el carismático Tito Puente como número convocante de un encuentro que se desarrolló por varias horas.
Para 2000, el éxito de “La vida es un carnaval” adquirió la trascendencia suficiente como para que Celia tuviera que acercarse hasta la Argentina en dos oportunidades. Primero, en enero de ese año, con funciones en el teatro Gran Rex. Cuatro meses después amplió su agenda a varios shows programados por el interior del país. Durante los conciertos realizaba un tributo a su amigo Tito Puente, que había fallecido poco tiempo atrás, y su hit “La vida…” era repetido varias veces.
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