DESPENALIZACIÓN: UN DEBATE QUE GENERA POLÉMICA
La postura de ambas familias colocó el tema en el centro de la escena y reabrió una discusión que lleva décadas. Durante años decenas de proyectos ingresaron al Congreso pero perdieron estado parlamentario.
“Al igual que en otros ámbitos discutir el aborto era tabú y por eso se lo soslayaba o postergaba. Pero ahora estamos dispuestos a considerarlo porque creemos que hay que avanzar. Se debe dejar de tener encajonado este tema y se lo debe debatir profundamente para que la sociedad decida”, señaló el diputado nacional y ex ministro de Salud de la provincia, Dr. Juan Sylvestre Begnis.
Desde 2004 hasta la fecha, 8 proyectos de ley fueron presentados por legisladores nacionales en ambas Cámaras. Proponen desde la despenalización del aborto para situaciones específicas hasta su inclusión dentro del Programa Médico Obligatorio. Aunque ninguno logró tratamiento, Sylvestre Begnis confía en que serán discutidos en el recinto antes de que pierdan vigencia.
Desde su perspectiva, el diputado consideró que “se debe avanzar con la despenalización en por lo menos dos condiciones. En el caso de todas las violaciones, sea la mujer discapacitada o no y cuando el chico es inviable porque sufre anencefalia y morirá en el útero o a las pocas horas de nacer”.
Para Sylvestre Begnis, la situación actual “crea una discriminación muy fuerte entre quienes pueden pagar un aborto y quienes no. Muchas veces las mujeres que no tienen suficiente poder adquisitivo lo hacen en lugares donde las condiciones sanitarias son deplorables y de alto riesgo. Si esas personas no pudieron acceder a métodos anticonceptivos y tienen la mala suerte de tener un embarazo no deseado deben tener el derecho de hacerse el aborto en lugares con asepsia, material esterilizado y en donde se les asegure que su anestesia y cirugía se realizarán en las mejores condiciones”, opinó el diputado.
No obstante, sostuvo que la legislación en sí misma no será suficiente ya que “como la mayoría de las leyes, puede incumplirse”. La importante es “informar y capacitar a la gente para que pueda aplicarla correctamente”.
Se estima que cada año fallecen en la Argentina 500 mujeres como consecuencias de abortos ilegales y muchas quedan con secuelas que le impedirán tener hijos en el futuro.
Las organizaciones que están a favor del aborto sostienen que “al legalizarlo se ponen los instrumentos médicos y económicos del Estado para que las personas que no tienen obras sociales puedan hacerse la cirugía en las mismas condiciones que otras mujeres y sin poner en riesgo su salud. En el 45 por ciento de los países del mundo el aborto es legal y se sabe que eso permite que se salven vidas porque son practicados en condiciones de salubridad”, sostuvo Lucila Puyol, integrante de la Multisectorial de Mujeres de Santa Fe, que participa junto con otras 300 ONGs en la Campaña Nacional “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”.
La Multisectorial de Mujeres sostiene que se avanzó mucho en el tema pero no lo suficiente como para que la Argentina cuente rápidamente con una ley de despenalización y legalización del aborto. “La falta de voluntad política” y la existencia de “un Estado fuertemente presionado por la Iglesia” son los factores que -a criterio de la organización- están jugando en contra.
Prácticas y consecuencias
Para interrumpir un embarazo, las mujeres con menores recursos recurren a agujas, ramas de madera, píldoras y cuanto método llegue a sus oídos. La técnica más utilizada desde hace algunos años “es colocar una pastilla intravaginal que tiene un constrictor uterino que relaja el cuello del útero y produce la pérdida del feto. Además trae junto un antiinflamatorio que mitiga los dolores de parto”, señaló Leandro Pinotti, médico de la Dirección de Salud de la Universidad Nacional del Litoral y del Centro de Salud 12 de Octubre de Santa Rosa de Lima.
Las prácticas abortivas clandestinas y sin normas de higiene pueden traer aparejadas complicaciones: hemorragia, perforación del útero e infecciones.
Èstas últimas son “las más preocupantes” porque “son las que se producen en los abortos ilegales y puede matar a una mujer en horas”, señaló Pinotti, quien destacó que en condiciones de salubridad no hay consecuencias adversas.
Por su parte, el Dr. Raúl Musacchio, jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Iturraspe señaló que cuando el aborto es instrumentado y se realiza sin técnicas de antisepsia puede generar trastornos de la fertilidad y “afectar la salud reproductiva de la mujer”. Para no llegar a esta instancia, desde el nosocomio consideran “fundamental” la prevención de los embarazos no deseados.
“Esa es la herramienta para evitar el aborto”, sostuvo Mussacchio, tras comentar que en el hospital se asesora y proporcionan los métodos de anticoncepción más adecuado para cada persona.
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