DESPIDOS MASIVOS EN APOLO
El laboratorio Apolo SA, ubicado en Alem 2967, despidió ayer a ochenta operarios y paralizó la producción de la planta elaboradora de sueros hospitalarios. Los empleados, en su totalidad del área productiva, se enteraron de la medida patronal cuando llegaron por la mañana por lo que montaron una carpa de protesta y denunciaron “un apriete por parte de la empresa por los recientes reclamos por el pago de salarios atrasados”. Por su parte, desde Apolo, acusaron a los empleados de boicotear la producción.
La Secretaria de Trabajo ya había inspeccionado la empresa durante la semana pasada –a pedido del gremio– y encontró serias irregularidades, como el empleo de un menor de edad, según explicaron los trabajadores. Pero el conflicto habría estallado cuando los empleados comenzaron a realizar asambleas internas periódicas en reclamo por el pago de los sueldos de febrero.
“Venimos cobrando fraccionado desde hace diez años, e incluso llegamos a cobrar el sueldo en siete veces pero ahora directamente no nos pagaron el mes pasado y habían avisado que no había fecha de pago para marzo”, expresó Pablo Cano, delegado gremial.
“Hace años que pagan los aportes jubilatorios y la obra social de manera discontinua”, agregó el empleado.
Los trabajadores también denunciaron la falta de pago de una diferencia salarial no abonada entre julio de 2003 y febrero del año pasado.
Por su parte, la jefa de personal de Apolo, Lina Derma, responsabilizó a los trabajadores por el conflicto. Desde la empresa acusaron a los empleados de boicotear la producción porque hace 15 días que no prestan los servicios.
“Nosotros le vendemos sueros a sanatorios y hospitales de toda la provincia y al dejarnos sin producción, no podemos entregar nuestros compromisos y por ende no ingresa dinero y no podemos pagar los sueldos”, sostuvo.
Con respecto a la falta de pago de febrero, Derma contestó que “se hicieron todas las tratativas y se ofertó pagarle un porcentaje del sueldo por semana con cheques, pero se negaron sistemáticamente”.
En tanto, desde la comisión interna gremial, replicaron que nunca realizaron una huelga o quita de colaboración. “En agosto empezamos a denunciar por escrito las irregularidades cometidas por la empresa y en diciembre comenzamos con asambleas, que en los últimos días fueron más frecuentes, pero siempre nos mantuvimos abiertos al diálogo y nunca paramos la planta o no dejamos trabajar al resto del personal”, aseguró Cano.
Apolo es un laboratorio pyme que fabrica sueros, propiedad de la familia Iudica, y emplea a unas 110 personas. El personal administrativo trabajó ayer normalmente mientras los despedidos –a los que les fue negado el acceso a la planta– armaron una olla popular y levantaron una carpa.
“Siempre le pusimos el hombro a la empresa que estuvo en convocatoria de acreedores pero igual la seguimos bancando. Pero ahora –pese a que hace 7 años nos pagan fraccionando el sueldo– nos responden con despidos”, denunció Cano, quien resaltó que desde la conducción de la empresa mantienen un silencio de radio y no hubo diálogo entre las partes.
Los empleados, que pidieron una inmediata intervención de la Secretaría de Trabajo, preparan un plan de lucha para que la empresa retome a los trabajadores cesanteados y vuelva a producir.
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