DESPISTE FATAL EN LA AUTOPISTA A CÓRDOBA
Fue un accidente espectacular el que le costó la vida ayer a una mujer de 38 años oriunda de la localidad de San José de la Esquina cuando viajaba en un auto con su marido. Ocurrió pasadas las 11.30, en la autopista Rosario-Córdoba, a unos mil metros al este del puente sobre el arroyo Ludueña. La conductora de un Renault Clio que circulaba por la mano de ingreso a Rosario perdió el control de su auto y, tras cruzar el cantero central dando varios tumbos, el vehículo quedó tumbado sobre la banquina en el sentido contrario. La mujer murió en el acto y su esposo, de 45 años, resultó con heridas que no comprometían su vida. La pareja viajaba a esta ciudad porque el hombre está realizando tareas de rehabilitación por las heridas sufridas hace un mes y medio en otro accidente de tránsito.
Silvia Lucaioli y Alberto Sparvoli estaban casados desde hace varios años. Tienen una pequeña chacra, donde cultivan soja, y un pequeño tambo a cuatro kilómetros del casco urbano de San José de la Esquina, a 120 kilómetros de Rosario, en las mejores tierras del departamento Caseros. Allí tuvieron tres hijos que hoy tienen entre 8 y 17 años. Hace aproximadamente un mes y medio, Alberto sufrió un accidente de tránsito con uno de sus vehículos en aquella localidad y debía realizar tareas de rehabilitación en el Centro de Ortopedia y Traumatología (COT), de Ovidio Lagos y 9 de Julio.
Y hacía allí viajaban ayer por la mañana. Silvia manejaba el Renault Clio cuatro puertas de color verde, patente ETK860. Tomaron la ruta y al llegar a Casilda se desviaron para recalar en la autopista y así viajar hacia Rosario más tranquilos. Ambos viajaban con los cinturones de seguridad colocados. Los porqués del accidente que ayer terminó con la vida de Silvia son materia de investigación policial. En el lugar brillaba el sol y había óptima visibilidad.
Unos mil metros después de haber pasado el puente del Ludueña, Silvia perdió el control del auto. Sobre el pavimento de la mano izquierda, la que se usa para sobrepasar a los vehículos, quedaron grabadas las huellas como de un llantazo de la rueda delantera derecha. Diez metros más adelante, el derrape se hizo huella en la tierra. La marca atraviesa el cantero central, una especie de zanjón que es profundo en el centro y que operó como una especie de catapulta. Así el auto salió como un bólido descontrolado que terminó su carrera en la banquina de la mano contraria y quedó, recostado sobre el lado derecho, con sus dos ocupantes atrapados.
Silvia falleció instantáneamente. Los golpes que recibió su cabeza contra la estructura de la puerta de su lado fueron letales. A su lado, inmóvil, quedó Alberto, quien por los golpes recibidos y las heridas por las que se está reponiendo no podía salir del vehículo por sus propios medios. Una dotación de bomberos debió cortar el techo por sus parantes para sacar al matrimonio.
“No hay una sola hipótesis de investigación”, comentó una fuente policial. “Cuando el hombre fue retirado del vehículo comentó que su esposa se había desvanecido”, comentó uno de los médicos que lo asistió en el lugar. “Una de las cubiertas parece estar reventada (la delantera derecha). Pero el auto dio muchos tumbos y se deterioró mucho”, confió un oficial policial. Alberto fue evacuado del lugar y asistido en el hospital Carrasco. La autopsia sobre el cuerpo de Silvia develará si la mujer sufrió algún tipo de descompensación que le hizo perder el control del auto.
Muy cerca
Hace seis meses, el 17 de enero, una familia oriunda de San Nicolás quedó destrozada por un accidente que ocurrió a unos 500 metros del lugar donde ayer perdió la vida Silvia Lucaioli. En aquella oportunidad, el Ford Escort gris conducido por Alicia Beatriz Barbas, de 53 años, realizó una brusca maniobra y el vehículo dio trompos hasta quedar estacionado a 50 metros de la cinta asfáltica. Por la violencia de los impactos, Alicia y su nieta de 6 años fallecieron en el lugar. Pocos días después y como consecuencia de las heridas recibidas, también pereció Juliana Digrazia, de 27 años, madre de la nena fallecida.
Este contenido no está abierto a comentarios

