DESPLAZAN AL JEFE DEL EJÉRCITO COLOMBIANO POR CASOS DE TORTURAS A SOLDADOS
Una crisis en la cúpula militar se desencadenó hoy cuando la Presidencia anunció la renuncia del comandante del ejército colombiano, el general Reinaldo Castellanos, tras el escándalo de torturas a las que fueron sometidos 21 soldados en un entrenamiento.
Al menos otro comandante de división, el general Luis Antonio Coronado, anunció su renuncia por “lealtad” con Castellanos. Un comunicado difundido el martes por la Presidencia de la República informó que Castellanos renunció; aunque en una entrevista con la W Radio, el oficial expresó “el señor ministro (de Defensa) me comunicó que debo renunciar”.
“Yo me estaba moviendo para presentar la renuncia, esto era lo que iba a hacer y ahora lo escucho por los medios”, agregó. En una declaración que leyó a la prensa, Castellanos afirmó que “me voy con la frente en alto y la profunda convicción de haber cumplido mis deberes”.
El general Mario Montoya, quien venía desempeñándose como comandante de la fuerza conjunta del Caribe, lo releva. Montoya dijo a periodistas que “es una inmensa responsabilidad que voy a asumir y tengo que dedicarme desde ya, de lleno. Es un momento difícil de mi ejército, pero este ejército es muy grande. Tengo la certeza absoluta que vamos a salir adelante”.
El ministro de Interior, Sabas Pretelt, expresó que el ejército y la fuerza pública han tenido un respaldo político del Presidente sin precedentes de tal manera que ahí no hay sino tranquilidad y solidaridad”. Añadió que “tengo la seguridad de que el Presidente maneja con una firmeza, claridad y unión con sus hombres el tema, que no va a trascender a nada preocupante” y descartó así una desbandada de oficiales de las fuerzas armadas.
El relevo de Castellanos es el más reciente episodio de las torturas, registrado el 25 de enero en un centro de entrenamiento del ejército, asunto cuya investigación quedó en manos de la fiscalía.
El fiscal general Mario Iguarán manifestó que las investigaciones serán tomadas por la justicia penal ordinaria y no la militar porque “la fuerza pública está instituida para enfrentar con todas las consecuencias al enemigo, pero no para enfrentar a sus propios miembros”.
El caso salió a luz el domingo por la revista Semana que publicó testimonios y fotos de los soldados golpeados, quemados, víctimas de vejámenes por fallar en un entrenamiento. “Deploro que se haya informado a la opinión pública tarde”, dijo el presidente Uribe el lunes.
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