DESPUÉS DE 18 DÍAS SE REANUDA LA PRODUCCIÓN PETROLERA EN LAS HERAS
Después de 18 días de un paro que terminó con la muerte de un policía y una tregua que seguramente se extenderá hasta abril, hoy comenzará a reanudarse la producción petrolera, la actividad que prácticamente da el sustento a esta ciudad del norte santacruceño.
“Me llamaron para decirme que mañana (por hoy) tengo que presentarme a trabajar”, le decía ayer a Clarín Gustavo, mientras jugaba con su beba, Zoe, en la plaza principal de esta ciudad. Enfrente, ni la Municipalidad ni la iglesia mostraban el trajín de toda la semana. La mediación del padre Juan Carlos Molina había sido exitosa y todo empezaba mínimamente a normalizarse. O al menos se alejaba la inusitada violencia que se cobró la vida del policía Jorge Sayago y dejó una treintena de heridos.
Desde el aire, Las Heras se ve chiquita en medio de la inmensa llanura surcada por algunos cerros y lomas que preanuncian la Cordillera. Clarín hizo un paneo el sábado desde un helicóptero de la Gendarmería junto al secretario de Seguridad, Luis Tibiletti. El piloto aseguraba que desde una altura un poquito mayor se pueden divisar el mar, hacia el este, y la Cordillera, al oeste.
Pero la vista del funcionario estaba clavada en tierra. Ya en ese momento, sábado al mediodía, apenas unas horas después de alcanzado el acuerdo para levantar el paro, podían divisarse los movimientos de las camionetas en los caminos de tierra que vinculan pozos, baterías y demás instalaciones de este yacimiento petrolero asentado todo alrededor de Las Heras.
También podían verse dos pequeños derrames. La semana pasada habían dicho que uno de ellos llegaba a tener unos 700 metros de ancho por 300 de largo. Desde el aire pudo verse que en realidad es bastante más pequeño. Empresarios y sindicalistas se atribuyen las culpas de esos derrames. Los primeros dicen que es consecuencia del apurado cierre de válvulas que debió hacerse de manera sorpresiva por el paro. Los segundos afirman que los derrames fueron provocados para impresionar y echarle la culpa a los trabajadores.
Desde el aire también podía verse que la producción petrolera todavía da para buscar nuevos pozos. Había varias torres, prueba de que se está ante una nueva excavación. Algún día acabará el petróleo, los especialistas dicen que no falta mucho, y la pregunta surge sola: ¿qué pasará con esta ciudad ese día? ¿Seguirá existiendo?
Las empresas calculan que la paralización de la producción, como producto del paro encabezado por un grupo de delegados rebeldes de la conducción oficial del sindicato, cuesta un poco menos de un millón de pesos por día. Visto así, entonces, los 18 días de paro le significaron a Repsol—YPF, la principal operadora de la zona, poco más de 15 millones de pesos.
Los directivos de Repsol—YPF, junto a los de Vintage Oil y Pan American Energy, las otras dos operadoras de este yacimiento, le pidieron garantías de seguridad el sábado al enviado nacional, Tibiletti. También participaron de ese encuentro el jefe de la Policía provincial, Wilfredo Roque, el representante de Gendarmería y autoridades provinciales encabezadas por su ministro de Gobierno, Claudio Dalle Mura.
Hubo fuertes intercambios de palabras. Los empresarios dijeron que los huelguistas actúan con “impunidad”. Es que éste no es el primer conflicto. Tibiletti les dijo que ellos no se preocuparon de la impunidad cuando en la dictadura se secuestraba y desaparecían trabajadores. El representante de Vintage Oil llegó a expresar su temor de que la Patagonia se transforme súbitamente en Colombia, donde el cruce de guerrilla, paramilitares y narcos lleva a las empresas extranjeras a tener prácticamente ejércitos propios. Tibiletti rechazó tajante la comparación.
Pese a la dureza de la conversación, realizada en el salón de usos múltiples del llamado Hotel de Repsol—YPF en esta ciudad, el encuentro terminó amablemente. Tibiletti ordenó el envío de 15 gendarmes a la zona de Los Perales, ubicada a 80 kilómetros de esta ciudad. ¿Será que las empresas buscan que haya más presencia fija de la Gendarmería en esta región?, le preguntó Clarín a uno de los funcionarios. “Puede ser”, respondió.
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