DESPUÉS DEL FUEGO, EL VIENTO
El viento pasó a ser la nueva preocupación de las autoridades que tienen bajo su responsabilidad el cuidado del ex Palacio de Tribunales después del incendio de la semana pasada. Las chapas que quedaron agarradas a las endebles vigas de madera semiquemadas y que ayer se agitaban con el fuerte ventarrón obligaron a prohibir la circulación de peatones por Moreno entre Córdoba y San Lorenzo y por Santa Fe, entre Dorrego y Balcarce, ante el temor de que algún desprendimiento desde lo alto provoque males mayores. Desde ayer al mediodía sólo los vecinos tienen autorización para caminar por ese sector que desde el principio sólo estaba vedado a los vehículos. En tanto, el fiscal federal Ricardo Sosa recibió las pericias elaboradas por los bomberos zapadores de la Policía provincial en las que se ratifica la posibilidad de que el incendio haya sido causado por la combinación de un techo de materiales de alta combustión y el estallido de un artefacto explosivo de baja intensidad como puede ser una bomba de estruendo.
La decisión de restringir la circulación en los alrededores de la facultad fue adoptada después de que expertos de Defensa Civil, Bomberos, la UNR y las policías provincial y Federal que trabajan bajo la supervisión del Juzgado Federal Nº 1 evaluaran que hay serio peligro de desprendimientos de chapas y daños a terceros.
El Ciudadano recorrió ayer junto a los responsables de esos organismos el interior del edificio justo cuando el viento sopló con mayor intensidad.
El golpe de las chapas flojas y los desprendimientos de mampostería, cielorrasos y vigas de madera, que no se sentía desde la calle, se percibía en toda su magnitud en las galerías, salas y el patio interno. El representante de la Secretaría de Política Edilicia, Walter Rabino, adelantó que la UNR está elaborando pliegos de emergencia para contratar a las empresas que se encargarán de apuntalar parte de la torre central (de la cual se quemó la fachada norte), los fabulosos ornamentos tanto del frente de calle Moreno como de Santa Fe (se supone que algunos de ellos que llegan a medir tres metros de altura pueden haberse resentido) y otras partes del edificio que puedan requerirlo.
Mañana a las 9 los ingenieros del Instituto de Mecánica Aplicada y Estructuras (Imae) de la UNR ingresarán para evaluar los daños estructurales que pueda padecer el edificio.
Tras la entrega de la mitad sur del edificio a las autoridades de la facultad de Derecho, la Justicia federal ordenó a la policía asegurar que nadie pase a través de las puertas interiores que conducen al ala norte, donde se concentran los daños del incendio.
La mayoría de las aulas están destruidas ya que el primer piso no era de hormigón sino un entrepiso de madera que fue rápidamente devorado por las llamas permitiendo que el fuego pase a parte de la planta baja.
Fueron pocos los cielorrasos originales de exquisito gusto que se salvaron. Y los que quedaron se están deteriorando por la cantidad de agua que recibieron y por haber quedado a la intemperie.
La recorrida de ayer, tanto por la planta baja como por lo poco que se puede pisar con seguridad en la planta alta, tuvo de fondo el estruendoso golpe de las chapas de la cubierta superior que eran agitadas por el viento y amenazaban con desprenderse. En los pocos instantes de silencio entre uno y otro embate del pampero se imponía el murmullo de un goteo lento e incesante del agua que quedó impregnando los cielorrasos y entrepisos de madera semidestruídos.
El triste traslado de los restos del museo
“Faisán dorado macho”. Jorge Martí, jefe de taxidermistas del Museo Provincial de Ciencias Naturales Ángel Gallardo, menciona el nombre de una de las piezas rescatadas de la catástrofe, la agente de policía anota en una planilla y el hombre desciende por la escalera. Luego, deja al faisán en el hall de la facultad de Derecho, junto al puercoespín, la cigüeña y otros ejemplares salvados de las llamas.
Ayer comenzó el traslado a dependencias del Ministerio de Gobierno provincial del patrimonio del museo que sobrevivió al incendio de la semana pasada y, según el taxidermista Martí, la tarea no demandará demasiado tiempo debido a que el inventario quedó diezmado tras la catástrofe.
Pese a la tristeza, el taxidermista confía en que el Gallardo va a retomar las actividades. “Me gustaría que informen que en setiembre tenemos una muestra de dinosaurios”, recuerda.
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