DESPUÉS DEL SOBRESEIMIENTO, IBARRA SE CRUZÓ CON EL MACRISMO
Un recuerdo con críticas. Un grupo de familiares de las víctimas de Cromañón realizó ayer una muestra de fotos frente a Tribunales para recordar a los muertos y rechazar el sobreseimiento del ex jefe de gobierno, Aníbal Ibarra. Los padres calificaron como “un disparate” la decisión de la jueza de instrucción, María Angélica Crotto, de desvincularlo del hecho y criticaron que en el gobierno de la Ciudad “sigan actuando colaboradores de Ibarra”.
En el día después de la decisión de la Justicia de sobreseer a Aníbal Ibarra por la tragedia de Cromañón, el ex jefe de Gobierno porteño y dirigentes del macrismo reeditaron un viejo duelo y se lanzaron fuertes acusaciones cruzadas.
Ibarra no apeló a ninguno de sus laderos para referirse al macrismo, al contrario, prefirió hacer solo su propia defensa. “A mí no me echó del cargo la gente y tampoco me echó la Justicia. Me echaron ciertos sectores de la política”, disparó en declaraciones radiales. El martes, tras la resolución judicial, Ibarra había afirmado que en su destitución la oposición actuó “por conveniencia y usurparon una decisión”.
Ayer ratificó sus palabras. “Si cree un legislador que uno tiene responsabilidades políticas por las cosas que hace, no solamente por lo que pueda ocurrir en un accidente, tiene que convencer a la sociedad y ganar en las urnas”.
Si bien Macri pareció optar por el silencio, tal como lo hizo durante el tiempo que duró el juicio político de Ibarra, una de las legisladores de su mayor confianza, Gabriela Michetti, salió al cruce con los tapones de punta. “Su gobierno fue una gran puerta giratoria: los funcionarios que se iban sospechados de organismos eran recompensados con otros cargos en el Ejecutivo, sin importar cuál había sido su desempeño anterior”, denunció.
La líder del bloque coincidió con otro legislador macrista, Martín Borrelli, en que el motivo que llevó a Ibarra a perder su cargo fue el “desgobierno y descontrol de su gestión”. Y agregaron: “fue su responsabilidad”.
Fortificado por el sobreseimiento de la jueza de Instrucción María Angélica Crotto —quien consideró que “no debía encargarse en forma personal del control sobre la actividad de los locales bailables”— Ibarra aprovechó los micrófonos para decir que no descarta volver a poner los pies en la arena política. Resaltó que no pesa sobre él “ninguna inhabilidad, ni judicial ni política” y reveló que le gustaría ponerse a la cabeza de “un espacio plural amplio, un gran frente que polarice con Macri”.
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