DESTITUYERON AL PRESIDENTE DE ECUADOR Y ASUMIÓ SU VICE
Alfredo Palacio, el vice de Ecuador, juró esta tarde como nuevo presidente de su país, luego de que el Congreso unicameral destituyera hoy a Lucio Gutiérrez quien en un principio se negó a reconocer la decisión parlamentaria. Sin embargo, terminó abandonando en helicóptero el Palacio de Carondelet, sede del Gobierno.
Una mayoría de diputados opositores al Gobierno ecuatoriano, reunidos en un edificio ajeno al Parlamento, lo había dejado cesante esta tarde por considerar que incurrió en “abandono de su cargo”. El diputado opositor Ramiro Rivera, perteneciente a la Democracia Popular, fue quien presentó ante el Congreso la moción para destituir a Gutiérrez.
La decisión legislativa fue aprobada con 60 votos de los 62 legisladores presentes y designó al vicepresidente, Alfredo Palacio, como nuevo mandatario del país, cargo que no tardó en asumir. “Terminó la dictadura, la inmoralidad, la prepotencia, el terror, el miedo”, dijo el flamante mandatario en un breve discurso que dio inmediatamente después de la destitución de Gutiérrez. Y resaltó que a partir de este momento se “refundará” la República y “se abrirán las fábricas y las empresas que cerraron”.
Además de Gutiérrez, el presidente del Congreso, Omar Quintana –oficialista- también había sido destituido hoy por los legisladores. Luis Villacís, diputado del Movimiento Popular Democrático, explicó que desplazaron del cargo a Quintana – afín al gobierno de Gutiérrez- por “su incapacidad en la conducción de esta función”, con el voto de 58 de los cien diputados del Parlamento.
Ante estas noticias, el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, vicealmirante Víctor Hugo Rosero, salió a informar inmediatamente que Gutiérrez había perdido el apoyo de los militares.
Horas antes un comunicado oficial de la Presidencia señalaba que “las Fuerzas Armadas están férreamente unidas y respaldan a Lucio Gutiérrez (…) así como a la democracia y el orden institucional”.
Ante esta situación, el vice Alfredo Palacio tomó posesión como presidente constitucional ante el Congreso, luego de haber jurado defender la Constitución y tras saludar al “heroico pueblo de Quito”.
La crisis se había profundizado esta mañana, con la renuncia irrevocable del jefe de Policía Jorge Poveda quien declaró que se negaba “ser testigo del enfrentamiento del pueblo”.
“No puedo seguir prestándome a ser testigo de enfrentamientos entre el pueblo ecuatoriano”, había dicho el jefe policial.
La situación en el país se volvió incontrolable a raíz de las multitudinarias manifestaciones tanto a favor como en contra de Gutiérrez.
Ayer, 30.000 ecuatorianos marcharon en Quito y avanzaron sobre la sede presidencial exigiendo la renuncia del presidente. La protesta fue fuertemente reprimida y dejó un muerto y más de 90 heridos debido a la lluvia de gases y balas de goma que lanzó la Policía sobre la multitud.
El fallecido fue el fotógrafo chileno Julio Augusto García de 58 años. Esta mañana murió una mujer, aparentemente de un balazo en la cabeza, en una zona donde se produjeron manifestaciones en contra y a favor del Gobierno en Quito, informó a Rody Camino, vocero de la Cruz Roja ecuatoriana.
Con el paso de las semanas la situación se fue volviendo cada vez más caldeada hasta que ayer se produjo la violenta represión de los manifestantes.
Por otra parte, el centro histórico de Quito -donde se encuentran las sedes más importantes del Gobierno, entre ellas el Palacio de Carondelet- está rodeado por miles de manifestantes que se enfrentaban con palos y a pedradas con más de mil miembros de la Policía.
Poveda, antes de renunciar como jefe de la Fuerza, había pedido a sus subordinados que tuvieran “mucha mesura, mucha calma en estos momentos difíciles”.
Por otro lado, un grupo de manifestantes rompió las vallas de protección policial y prendieron fuego las puertas del edificio donde funcionaba provisionalmente el Parlamento. La Policía recuperó poco después el control del lugar y apagó el fuego de la entrada.
En tanto, varias columnas de ómnibus, autos y personas provenientes de diferentes ciudades del país avanzan hacia Quito para apoyar a Gutiérrez.
Las vías de acceso a la capital ecuatoriana se hallan bloqueadas por coches y también por personas que se han acostado en plena vía para impedir la entrada de los autobuses llenos de simpatizantes del Gutiérrez.
Mientras tanto, el tráfico se ha congestionado en la capital, donde los conductores hacen un ruido ensordecedor al hacer sonar constantemente sus bocinas, como les reclaman los manifestantes desde las veredas. El transporte público urbano está prácticamente paralizado.
La preocupación ante un violento enfrentamiento entre quienes apoyan y repudian al presidente crece minuto a minuto.
El origen de la crisis ecuatoriana puede remontarse a fines del año pasado. El 8 de diciembre de 2004 una mayoría parlamentaria afín a Gutiérrez forzó la renuncia de los integrantes la Corte Suprema de Justicia e impulsó los nombramientos de los nuevos magistrados. Esta maniobra posibilitó el desprocesamiento del ex presidente Abdala Bucaram -quien se encontraba asilado en Panamá desde 1997, cuando fue destituido en medio de escandalosas denuncias por corrupción- y facilitó su vuelta a Ecuador la semana pasada.
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