Desvalijaron la escuela de Campo Jullier
Directivos del establecimiento educativo llegaron este viernes y se encontraron con un panorama desolador. A una semana del comienzo de clases, delincuentes rompieron rejas, puertas y ventanas para ingresar a varios salones. Se llevaron computadoras, equipos de audio, herramientas, mesas y sillas.
“Impotencia, dolor, angustia”. Son las primeras palabras que expresó Marisa López, la directora de la N° 1.301 “Juan de San Martín”, al referirse al hecho de inseguridad ocurrido en el establecimiento educativo ubicado en la zona rural, al noroeste de la ciudad.
Los directivos y docentes de la escuela llegaron al lugar este viernes y se encontraron con un panorama realmente desolador. Rejas, puertas y ventanas destrozadas, vidrios rotos, muebles dañados y salones prácticamente vacíos.
Los delincuentes que ingresaron al edificio escolar se llevaron todo lo que pudieron. Computadoras, equipos de audio, herramientas, caloventores… hasta mesas y sillas. Pero no conformes, lo que no pudieron llevarse, lo rompieron.
El miércoles y el jueves, debido al estado intransitable del camino, el personal de la escuela no había podido ingresar. “Suponemos que aprovecharon todo el fin de semana largo y estos días para hacer esto y completar lo que no habían hecho el 10 de enero”, dijo la directora, en referencia a la fecha del último robo que había sufrido la escuela. Ese día, a comienzos de este año, solo habían ingresado a un depósito, aunque en el lugar también había elementos valiosos.
“Y hoy nos encontramos con un panorama terrible, se llevaron todo lo que había”, reiteró Marisa López.
La directora de la escuela no ocultó su preocupación por la proximidad del inicio de clases, pero eligió mostrarse optimista pese a la gravedad del suceso. “Nosotros no tenemos un grupo de cooperadora grande como para salir a comprar y reparar todos los daños, pero vamos a hacer todo lo posible para recibir a todos los niños”.
“También se llevaron sillas y mesas, los televisores también y las herramientas de carpintería y los talleres”, recordó más adelante. Y agregó que rápidamente dieron aviso a la policía y a la supervisora, para poner al tanto a las autoridades del ministerio de Educación sobre lo ocurrido.
“Continuaremos con todos los trámites necesarios para poder recibir a los chicos el 2 de marzo”, insistió la docente.
Sin dudas, para recuperarse rápidamente de lo ocurrido, la escuela de Campo Jullier no solo necesitará la asistencia inmediata del gobierno, sino también la ayuda de toda la comunidad.
Fuente: Santo Tomé al Día
Este contenido no está abierto a comentarios

