DETECTAN PROBLEMAS DE SALUD DE GRAN MAGNITUD
Un estudio realizado por la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad y el Centro de Salud Santa Teresita en la zona de influencia de la planta Santa Clara de Molinos Río de la Plata, en Iriondo al 4700, determinó que los pobladores de ese sector de la ciudad padecen “una problemática de salud de magnitud”, como consecuencia de “la contaminación del aire”.
La investigación epidemiológica en el distrito sudoeste surgió a partir de la preocupación expresada por la comunidad acerca de diferentes afecciones de salud, que fueron detectadas como consecuencia del accionar de la empresa, que lleva 40 años de funcionamiento. Con una participación directa de miembros de la propia comunidad, se realizaron una serie de encuestas a familias seleccionadas por muestreo sistemático.
“Esto demuestra los peligros de un Estado que no controla como debe los problemas de este tipo. Con la radicación y expansión de plantas cerealeras en el Gran Rosario, a partir del boom sojero, estos problemas pueden aumentar”, señaló el presidente de la comisión de Ecología del Concejo, Pablo Javkin, uno de los impulsores de los estudios de contaminación en el sector del distrito sudoeste.
Lo cierto es que ayer informaron desde el Área de Investigación de la Secretaría de Salud Pública los resultados obtenidos por los analistas, que remiten a “una problemática de salud de magnitud en el área estudiada, en relación con padecimientos que son atribuibles a la contaminación del aire, o sea que guardan una relación directa con esta fuente de contaminación”. Según Javkin, “se trata de patologías en su mayoría relacionadas con lo respiratorio, a causa de las altas emisiones de material particulado”.
El mismo informe plantea recomendaciones y medidas específicas para mitigar dichos problemas, que van desde el traslado o cierre de la aceitera hasta otras posibles soluciones, que podrían adoptarse bajo la responsabilidad directa de la misma o bien en forma compartida con la intervención del gobierno.
Asimismo, desde junio del 2004, funciona una comisión de seguimiento de las obras, integrada por los vecinos, el municipio, el Concejo, la provincia y la empresa. Estos trabajos deberían estar finalizados en diciembre de este año, para mitigar las emisiones de material particulado y mejorar las condiciones preventivas y de seguridad ante incendios y explosiones. “A partir de los incendios en la planta, se tomó conciencia de un problema mayor que viene desde hace décadas, por eso ahora se están realizando mejoras para evitar una emisión tan alta de partículas. La obra principal es un electrofiltro que deberá estar instalado antes de diciembre”, explicó Javkin.
En ese sentido, los autores de la investigación puntualizaron que “se realizan inspecciones cotidianas y en el último año se han labrado actas de constatación por volcamiento de efluentes no autorizados y por emisiones de material particulado”.
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