DETECTAN UN ALTO PORCENTAJE DE CHICOS CON ANEMIA
Un relevamiento realizado por el Ministerio de Salud de la provincia durante la inundación detectó que alrededor del 38% de los chicos que se encontraban en los centros de evacuados, algunos hogares o escuelas encuestadas, presentaba un elevado grado de anemia.
En total, quedaron bajo tratamiento 800 niños, a partir de un trabajo que encaró Salud, Educación, Promoción Comunitaria y otras entidades, por iniciativa de la Organización Acción contra el Hambre para la detección de niños con problemas nutricionales.
Esta enfermedad _también denominada desnutrición oculta_ consiste en la carencia de micronutrientes. Entre los más importantes se cuentan el hierro (por las consecuencias que trae a largo plazo: trastornos en el desarrollo y cognitivos en los chicos, con una disminución de la capacidad intelectual, en el caso de los que se pudieron escolarizar), el yodo, la vitamina A y el zinc. La población más vulnerable es la de los niños menores a 2 años.
Sin embargo, en el relevamiento no se encontró una proporción significativa de niños con desnutrición aguda (alteración del peso para la edad), pero sí con acortamiento o baja talla para la edad, es decir desnutrición crónica. Este último dato coincide con lo que Salud viene detectando desde 1995, a través de dos encuestas nutricionales que realizó en la provincia, ese año y en 2002.
La Dra. Mónica Jurado, titular del Departamento de Maternidad e Infancia, explicó a El Litoral que “tenemos una prevalencia del acortamiento de los chicos, especialmente en los de 1 a 2 años. Esto nos está hablando de un proceso lento de desnutrición pero no agudo, en los que intervienen diferentes factores como la subalimentación o falta de alimentación adecuada, la marginalidad, el aumento del desempleo, la pobreza, el inadecuado saneamiento ambiental, educación, acceso a los servicios de salud, implementación de los programas sanitarios, etc.”.
SUPLEMENTACIÓN Y SEGUIMIENTO
En relación con los casos de anemia _que aclaró que no son los 800 chicos con desnutrición, como fue dado a conocer por un medio local_, Jurado planteó que se empezó a trabajar directamente con los servicios de salud y que se implementaron diversas acciones, como la suplementación con hierro a todos los chicos que habían sido diagnosticados en los centros de salud de sus propios barrios.
También mencionó que se reforzaron las actividades para promover la lactancia materna exclusiva, en especial en los menores de 6 meses; un adecuado control y supervisión del crecimiento y desarrollo de los menores de 6 años, para hacer detección temprana de estas falencias; y una alimentación oportuna y adecuada. Este último punto se viene realizando a través de la entrega de leche fortificada con hierro, zinc y vitamina C para todos los chicos de 6 meses a 2 años y los desnutridos menores de 5 años.
Dicha estrategia fue consensuada con la Sociedad Argentina de Pediatría filial Santa Fe y con profesionales nutricionistas, y se tiene previsto que en mayo se vuelva a medir el impacto de esta acción para dar solución a la falta de micronutrientes en la alimentación de los niños.
CONTROL DESDE EL EMBARAZO
En este sentido, el director de Promoción y Protección de la Salud, Guillermo Kerz, adelantó que el trabajo continúa y que se pretende extender ese modelo a toda la provincia, de manera de poder detectar esos casos en poblaciones con necesidades básicas insatisfechas o con riesgo.
En tanto, Kerz advirtió que “este problema de falta de micronutrientes no comienza con el nacimiento sino durante el embarazo de la mamá. Por eso, el Programa Provincial de Perinatología ofrece suplementación de hierro de rutina a todas las embarazadas, fundamentalmente en el último trimestre, para que el bebé tenga buenos depósitos de hierro”.
Agregó que la alimentación de la embarazada también se controla y recordó que “antes de la inundación hubo una experiencia tipo en el dispensario de Mendoza Oeste, de suplementación alimentaria a 110 embarazadas. Pero no pudimos medir el impacto por la inundación pero sí mejoró mucho el control prenatal, como medida preventiva”.
Tareas coordinadas
Los Dres. Guillermo Kerz y Mónica Jurado recordaron que para la implementación de los programas de crecimiento y desarrollo de los chicos se trabaja coordinadamente con las organizaciones que están en la misma área en que trabaja Promoción Comunitaria, a través de los comedores, ONGs, unidades descentralizadas y CAF.
Explicaron que se realiza la adecuación de los menúes que se entregan en los comedores o mejoras en las raciones de las cajas alimentarias para desnutridos.
Además, mencionaron que el Programa Integral de la Salud del Niño (de 0 a 5 años) ofrece una libreta en donde se van registrando los controles que se les realizan. Incluye la evaluación de peso y talla, que permite identificar a un niño desnutrido.
“Cuando esto ocurre _advirtieron_ éste pasa a un fichero especial y se le realizan mayores controles que al resto de los niños. En esta instancia, el centro de salud interactúa con las unidades descentralizadas de Promoción Comunitaria, comedores escolares y CAF para hacer el seguimiento y ver si se está recuperando”, concluyeron.
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