DETECTARON AFTOSA EN CORRIENTES Y YA SE CERRARON MERCADOS DE EXPORTACIÓN
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó ayer la aparición de un foco de aftosa en un establecimiento correntino, distante a 25 kilómetros de la frontera con Paraguay. Además de la inmediata comunicación a los organismos internacionales, el organismo dictó una serie de medidas entre las que se destaca la aplicación del rifle sanitario sobre los 70 animales enfermos. Se trata del primer brote de la enfermedad desde 2003, cuando se registró uno en el noroeste del país, y amenaza con desatar una grave crisis en un sector, como el ganadero, que ya venía complicado a raíz de la pelea con el gobierno por los precios internos de la carne.
Los primeros países en anunciar la suspensión temporaria de las importaciones de carne argentina fueron Chile, Uruguay, Brasil y Bolivia. El primero es un mercado al que la Argentina envía el 15% de las exportaciones, por un monto de 143 millones de dólares y es estratégico porque permite una mejor integración de la res al venderle cortes que no se envían a Europa.
Los frigoríficos exportadores debieron ayer suspender los embarques programados a ese país, en cuya frontera quedaron varados camiones argentinos cargados incluso antes de que se informara la existencia del foco. Rusia, el otro gran consumidor de carne argentina que demanda el 40% de las exportaciones, no se había pronunciado oficialmente hasta anoche pero en medios cercanos a la exportación se aseguró que había suspendido sus compras.
El presidente del Senasa, Jorge Amaya, destacó que la “transparencia y la celeridad” de la información y la respuesta sanitaria aliviará la reacción de los mercados compradores. También prometió investigar a fondo el origen de la infección.
El brote de aftosa fue detectado en un campo del departamento correntino de San Luis de Palmar, a 45 kilómetros de la capital provincial y a 25 kilómetros de la frontera con Paraguay. El virus es del tipo O, la misma cepa registrada en octubre en Brasil. La denuncia fue realizada el domingo pasado, aunque se sospecha que la infección habría comenzado el 26 de enero pasado, según la comunicación que el Senasa envió a la Organización Internacional de Epizootias (OIE). El propio veterinario del campo, cuyo propietario es José Antonio Romero Brisco, hijo del ex senador José Antonio Romero Feris, informó sobre el foco.
Romero Brisco se mostró “consternado” por un “episodio inexplicable teniendo en cuenta que la hacienda estaba vacunada y el establecimiento cumple con todas las normas sanitarias “.
El presidente de la Fundación Corrientes de Sanidad Animal (Fucosa), Oscar Otero Torres, no descartó la posibilidad de que “una mutación de los virus” fuera el desencadenante del problema. Un comunicado de la empresa Biogénesis, proveedora de las vacunas, respaldó la calidad del producto.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, no descartó la posibilidad de que “la tentación de un precio menor de la hacienda en Paraguay” haya provocado un caso de contrabando. De hecho, hace diez días el Senasa interceptó 3 mil vacunos en Formosa y Chaco que eran trasladados sin los papeles correspondientes.
De todos modos, Amaya se mostró muy prudente durante la conferencia de prensa que ofreció ayer al mediodía. Ratificó que la hacienda enferma estaba vacunada y que el establecimiento donde se encontró tenía todos los papeles en reglas.
Frente al requerimiento periodístico, fue enfático al descartar cualquier hipótesis que involucre al gobierno en la crisis, relacionada con la presión que la exportación imponía al precio de la carne en el mercado interno. “Nunca recibí ninguna insinuación para no cumplir con mi deber”, dijo Amaya. Explicó que los signos clínicos de la enfermedad se registraron en 70 animales Braford de un rodeo de 3.067 vacunos y puntualizó que entre las medidas adoptadas figuran la ampliación del rifle sanitario a los animales enfermos y la faena sanitaria para el resto de la hacienda. También se interdictó el movimiento de hacienda en los departamentos San Cosme, Itatí, Capital, Verón de Astrada, Mburucuyá, General Paz y Empedrado linderos a San Luis de Palmar. El organismo aclaró que de los relevamientos realizado en los departamentos vecinos “no han surgido nuevas sospechas sobre la existencia de otro foco”.
Confirmado el foco, el Senasa remitió la correspondiente información a la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE), a los servicios sanitarios de los países vecinos y a los bloques económicos con los que la Argentina mantiene relaciones comerciales. “La denuncia de un foco siempre es una mala noticia pero la la inmediata comunicación del problema demuestra que el país no tiene nada que ocultar y que se esfuerza por mantener la confianza de los mercados” dijo el presidente del organismo, quien aclaró que “la conducta adoptada es completamente diferente a la del año 2000”.
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