DETENIDO Y TORTURADO POR LA DICTADURA, DENUNCIÓ A SUS SECUESTRADORES ANTE EL JUZGADO FEDERAL
El lunes 15 de mayo se presentó en los tribunales santafesinos una nueva denuncia por delitos de lesa humanidad. En esta oportunidad se trata del caso de Froilán Aguirre, quien fue secuestrado en septiembre de 1976 y se presenta ante el Juzgado Federal en calidad de víctima y testigo.
En primer lugar, Aguirre denuncia que en la noche del 8 de septiembre de 1976 fue secuestrado por un numeroso grupo de civiles armados en el interior del Hospital Iturraspe, mientras participaba de una reunión entre militantes de la Juventud Peronista y Montoneros. En esa misma operación fue chupado también un militante oriundo de Paraná: Juan Alberto “Beto” Osuna, cuyo cadáver apareció días más tarde en la ciudad vecina.
Aguirre presume que, tras su secuestro, fue trasladado a un centro clandestino de detención ubicado en Rincón. La presunción obedece al hecho de que Aguirre fue llevado encapuchado y en el piso de un Dodge 1500 verde metalizado; el relato de la víctima dice: “(…) tuve la sensación de atravesar el puente Oroño y, pese a mi situación, vi en el interior del vehículo el resplandor de las luces de la zona posterior al puente (…)”.
En este sentido, la denuncia de Aguirre se suma a la presentada el año pasado por el matrimonio formado por Daniel García y Alba Sánchez, quienes identificaron en centro clandestino de detención en la zona conocida como “Villa California”, en jurisdicción de Rincón. El matrimonio estuvo detenido en una finca de la costa entre 1977 y 1978 y pudieron contarle al juez Reynaldo Rodríguez el calvario vivido hace poco más de un año.
El testimonio de Aguirre agrega otros datos sobre aquella época del país. Por ejemplo, habla de una entrevista mantenida en la cárcel de Coronda –donde fue llevado posteriormente– con un “capitán Cerini”, cuyo nombre de pila, sostiene Aguirre, es Domingo, quien le confirmó la muerte de Osuna en los siguientes términos: “El que cayó con vos está 2,80 bajo tierra”. En efecto, el militante paranaense fue hallado muerto a balazos en una vivienda de la vecina ciudad. En principio, el hecho fue presentado como un enfrentamiento; luego, cuando se conocieron los detalles, fue bautizado como “La masacre de La Tapera”.
Además, Aguirre afirma que luego de haber sido torturado presuntamente en Rincón –y antes de su traslado a Coronda– fue alojado durante un mes en la Seccional Primera de nuestra ciudad, donde permaneció esposado y con los pies atados. En esa dependencia policial fue torturado por muchos efectivos de la fuerza; luego, Aguirre logró reconocer al oficial Roberto José Martínez, alias “Morrongo”, clase 1948, que actualmente vive en Santa Fe y que fue titular de la Regional Rafaela de la Policía provincial.
Al momento de los hechos denunciados, Aguirre tenía 17 años y era de contextura menuda. Martínez, en cambio, pesaba más de 100 kilos, según se afirma en la presentación judicial. “La paliza fue tal –afirma la víctima– que un joven que estaba detenido por un presunto robo se descompuso y tuvo vómitos”.
Ahora, a casi 30 años de su secuestro, Aguirre presentó la denuncia ante el Juzgado Federal Número 1 de Santa Fe por “delitos de lesa humanidad, homicidio, tormentos, privación ilegal de la libertad y asociación ilícita calificada”.
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