DETIENEN A TRES PERSONAS MÁS POR LA MUERTE DE SANTIAGUITO
Dos adolescentes de 16 y 19 años y un hombre de 50 fueron detenidos en la mañana de ayer, en el marco de la investigación por el crimen de Santiago Thomás Miralles, hallado asesinado a golpes y arrojado a un pozo ciego en una quinta de Canning, por lo que ya son seis las personas puestas a disposición de la Justicia, informaron fuentes policiales.
Santiaguito tenía seis años cuando desapareció el miércoles de la esquina de su casa en donde estaba jugando con un amiguito de 7 años.
A partir de su desaparición se lanzó una operación de búsqueda que fue liderada por 400 agentes de la Policía, la Red Solidaria y Missing Children.
Luego de que un oficial descubriera el cuerpo del nene en un pozo ciego ubicado a 30 metros de la casa de sus padres, la Policía detuvo a tres personas: el casero de la quinta en donde fue encontrado, su esposa y su hijo de 20 años.
En la mañana de ayer, agentes de la Bonaerense detuvieron a otros dos jóvenes que estuvieron unos días en la casa de un familiar, frente a la vivienda de los Miralles, y a un vecino que sería allegado al casero.
Los jóvenes detenidos están vinculados a la causa a raíz de que varios testigos corroboraron que habían estado con Santiago el día de su desaparición.
En cuanto al vecino se sospecha que habría participado o podría estar involucrado ya que en su casa se encontraron objetos que también estaban en la escena del crimen.
Por otra parte, la Justicia ya habría establecido en la autopsia que el pequeño no fue abusado sexualmente, por lo que ya se descartó la hipótesis de una agresión sexual como motivo del crimen.
Los restos del pequeño fueron velados e inhumados en el cementerio de La Chacarita, luego de una breve misa en su memoria en la que estuvieron presentes sus padres, familiares y amigos.
El asesinato del nene se descubrió el sábado, luego de que un perro de la Policía marcara la zona y se negara a moverse de sus alrededores.
Ante la insistencia del animal, un efectivos de la Bonaerense ingresó en una quinta situada a unos 30 metros de la casa de los Miralles, y le llamó la atención una enorme piedra que estaba colocada en el fondo del jardín.
Al levantarla, descubrió que se trataba de un pozo ciego en el que estaba el cuerpo del nene envuelto en plástico.
El cadáver fue extraído por personal de Bomberos y de la Policía Bonaerense e inmediatamente fue analizado por expertos de la Policía Científica, que determinaron que presentaba un fuerte golpe en el cráneo que le había provocado pérdida de masa encefálica.
La investigación está en manos del fiscal federal de Lomas de Zamora Carlos Daneri (h.), quien había convocado a expertos de la Unidad Especial Fiscal Móvil para la Investigación de Secuestros Extorsivos de la Procuración General de la Nación.
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