DETIENEN A UN JOVEN POR ACOSAR A UNA NENA CON MENSAJES DE TEXTO
El juzgado de instrucción en turno de Rosario, a cargo de la jueza Mónica Lamperti, imputó al joven “por corrupción de menores” y quedó preso en la seccional 8ª, aunque en la policía analizaban hoy trasladarlo a una dependencia donde se alojan detenidos que cometieron delitos sexuales.
La madre de la niña fue la que desbarató el hecho, luego de hacerse pasar por su hija y citar al joven en la esquina de Don Bosco y Vélez Sarsfield, en barrio Refinería, donde lo esperaba la policía.
La madre de la chica detectó el domingo pasado un mensaje de “alto tono erótico” que había quedado registrado en la pantalla del teléfono móvil que habitualmente utiliza su hija. “Me estoy tocando…. quiero hacer el amor con vos”, decía, entre otras cosas, el texto que figuraba en el celular. Al detectar este mensaje la mujer de 45 años -quien no quiso revelar su nombre- montó su propio operativo para detener al “depravado”.
La mujer decidió seguir el tenebroso juego para tratar desenmascarar al muchacho que acosaba a su hija. Entonces, le envió un mensaje haciéndose pasar por la niña y lo citó el lunes pasado a las 18.30 en una esquina cerca de su domicilio.
“Me aseguré de dejar en claro que él supiera que estaba hablando con una menor de edad”, relató la mujer. Y dijo que uno de los últimos mensajes que le envió decía textualmente: “Le dije a mi mamá que iba a lo de una compañera así no sospecha”, como para que no quedaran dudas de que no estaba hablando con una persona adulta.
La madre de la niña alertó de su plan a una patrulla de Drogas Peligrosas que circulaba en ese momento por el barrio. El joven fue detenido y trasladado a la seccional 8ª, donde negó las imputaciones.
Ayer a la mañana, el muchacho compareció ante el juzgado a cargo de Lamperti, quien no autorizó su excarcelación. Confesó que la comunicación con la nena habría surgido en forma casual como una llamada equivocada. Según trascendió, el hombre habría negado conocer la verdadera edad de la niña con la que intercambiaba mensajes de texto, una versión que rechazó de plano la madre de la chica.
Los investigadores solicitaron a la empresa de telefonía que había contratado el joven y la familia de la chica un informe detallado de las llamadas entrantes y salientes de ambos teléfonos para “contar con más datos para tratar de esclarecer el hecho”, apuntaron las fuentes policiales.
La madre de la niña teme por las secuelas psicológicas que pueda tener su hija, que desde el domingo pasado -según advirtió- “está angustiada y llora”.
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