DETIENEN UN BARCO CON 500 KG DE COCAÍNA
Unos 500 kilos de cocaína que salieron de un puerto argentino escondidos en un cargamento de pescado congelado fueron decomisados en el puerto de Amberes, Bélgica, antes de que llegaran a Hungría, que era su destino final, informaron autoridades belgas.
De este modo, en los últimos cuatro meses fue secuestrado en puertos europeos un total de 1508 kilos de cocaína que salieron por barco de la Argentina en contenedores. Se trata de una suma considerable si se tiene en cuenta que es casi la mitad de la cocaína que secuestraron las fuerzas de seguridad de la Argentina en todo el país, en 2004, que llegó a los 3061 kilos.
Otro dato añade un elemento de cuidado: los cálculos internacionales estiman que sólo se decomisa entre el 7 y el 10 por ciento de lo que se trafica.
Ya en marzo pasado, el Departamento de Estado de los Estados Unidos había advertido en el capítulo argentino de su informe anual sobre narcotráfico acerca de la vulnerabilidad de los puertos argentinos.
“Sobre la base de reportes de inteligencia, la información de la Drug Enforcement Administration (DEA, la agencia norteamericana antidrogas) indica que el método más importante para trasladar drogas desde la Argentina es mediante contenedores que pasan por el sistema marítimo argentino”.
La preocupación de los Estados Unidos se hizo más evidente luego de que trascendió que en el aeropuerto de Barajas fueron decomisados en septiembre del año pasado casi 60 kilos de cocaína que viajaron en valijas sin pasajeros en un vuelo de la compañía argentina Southern Winds.
La prioridad que le da el Departamento de Estado al problema del narcotráfico es tal, que la DEA ofreció al gobierno argentino aportar información y dinero para organizar en el puerto de Buenos Aires una fuerza de tareas de la que participaría la Prefectura Naval y la Aduana para controlar los contenedores que salen del país por esa vía.
La inteligencia norteamericana considera que en los buques cargueros se exportan los volúmenes más importantes de cocaína rumbo a Europa.
El problema que hizo demorar la puesta en marcha de este grupo de trabajo en el puerto de Buenos Aires es la falta de escáneres adecuados para poder verificar la carga de los contenedores sin necesidad de abrirlos.
La preocupación de la inteligencia no es en vano, como lo demuestra la última carga decomisada en el puerto de Amberes.
La policía belga informó que el hallazgo de los 500 kilos en un barco que partió de la Argentina se efectuó a fines de junio último. La carga, cuyo valor en Europa es de unos 25 millones de euros, había sido acondicionada en la Argentina y tenía como destino final a Hungría.
El cargamento estaba en un contenedor de pescado congelado y fue localizado por las autoridades aduaneras del puerto de Amberes, gracias a la información facilitada por la justicia holandesa, según trascendió de fuentes judiciales consultadas por LA NACION.
El pedido de exportación del pescado congelado habría sido realizado por un empresario de la localidad holandesa de Groninga, en el norte de ese país. El hombre fue arrestado el 21 de junio últimos junto con otro holandés y un húngaro, que permanecen en prisión.
El empresario afirmó que había sido víctima de una asociación internacional especializada en el tráfico de estupefacientes que, según alega, utilizó su pedido de pescado para poder traficar la droga a Europa.
El 15 de mayo la policía española anunció que había decomisado 300 kilos de cocaína en el puerto de Valencia, que estaban escondidos en contenedores cargados de carbón vegetal. Fueron detenidos en esa ocasión cuatro argentinos, dos uruguayos y un español. Se la denominó Operación Ayala, debido al futbolista argentino Roberto Ayala, que juega en el Valencia.
Pero en ese momento, aún había otros contenedores de droga en viaje en alta mar. Así, el 19 de junio, antes de que el cargamento pudiera ser desviado a algún otro puerto, la droga llegó a Valencia. Se trataban en este caso de 708 kilos de cocaína, disimulados en bolsas de carbón.
Los procedimientos derivaron en allanamientos realizados en la ciudad de Campana, donde fueron cargados los contenedores y en otros procedimientos efectuados en el interior del país.
En total, la Gendarmería Nacional y la Policía Federal detuvieron aquí a 18 personas, entre los que se hallan los dueños de la empresa de carbón, de los camiones usados para el transporte y hasta un misterioso chino, dueño de la empresa naviera que transportó los contenedores.
El 20 de junio último, el operativo dio el coletazo final en Capilla del Señor, donde fueron encontrados 190 kilos más de cocaína en un motor-home Mercedes Benz. La banda tenía lista la droga para mandarla a Europa en un próximo embarque.
Carbón blanco
21 de junio de 2005
En 43 allanamientos realizados en Chaco, Misiones, Campana, San Isidro y la Capital, la Gendarmería y las policías Federal y bonaerense detuvieron a 17 personas, que están acusadas de integrar una red que traficó una tonelada de cocaína de Campana a España.
Este contenido no está abierto a comentarios

