DETRÁS DE LA PROTESTA DE LOS PESCADORES, LOS FRIGORÍFICOS
“La resolución de Entre Ríos perjudica a los frigoríficos, no a los pescadores, quienes terminan siendo el pato de la boda”. La frase -que pertenece a René Marconi, miembro de la organización ecologista Maynumbí, y miembro del Consejo Provincial Pesquero- es sólo uno de los elementos que pueden descubrirse ocultos tras el piquete de pescadores que esta semana cortó el puente Rosario-Victoria. La protesta se disparó tras una resolución del Gobierno entrerriano que ordenaba entregar en aquella costa el pescado capturado más allá del canal del río Paraná. Sin embargo tras la foto del piquete, pueden adivinarse también las responsabilidades de un estado santafesino ausente en el control, enfrentado a las miserias de empresarios que mueven millones en el negocio de la pesca.
Marconi, reconoce que “el pescador es un afectado sin dudas, pero es una de las partes que podría tener algún tipo de escapatoria, porque todo el mundo sabe que con los controles tan livianos que hay en el medio del río, los pescadores van y vienen con sus pescados de un lado a otro. Todo el mundo sabe que vienen desde Entre Ríos a buscar pescados a esta costa. Todos sabían que frigoríficos entrerrianos cargaban pescados fuera de medida en las costas rosarinas, pero el mayor afectado en estos casos son los intereses que están por encima. El pescador es en todo caso el pato de la boda porque utilizan su hambre para este tipo de cuestiones. A quien les afecta realmente el problema -aclara- es a los frigoríficos, que están en la zona sur de Santa Fe, que ahora no pueden cruzar el río para obtener el pescado. Y esto ocurre porque desde Puerto Gaboto hacia el sur la mejor zona de pesca esta del lado entrerriano. Por eso los frigoríficos de Villa Constitución iban a tener que ir buscar el pescado como mínimo a Gaboto. Y esto les aumenta los costos, porque se encarece el flete”, señala como ejemplo. Y agrega que “esto sin embargo es sólo una situación del sur santafesino, porque desde Gaboto al norte, la mejor zona de pesca queda del lado santafesino”.
De igual manera Marconi desliza su sorpresa porque en la reunión del Consejo Provincial de Pesca realizada el primer miércoles de julio en Santa Fe “nadie habló de esto”. Por el contrario, “había un ambiente de optimismo porque Entre Ríos había unificado las medidas de la mallas de pesca con Santa Fe. Esta medida impide que sean atrapados sábalos de menos de 42 centímetros. Por eso es sugestivo que después de este acuerdo salte este problema. Esto pasó siempre, cuando se unifican criterios, alguien se descoloca, ya sea de un lado o del otro del río, patea el tablero de manera inconsulta. Esto es muy llamativo, y habría que preguntarse a quien le conviene: al poder político no le conviene generar una conmoción social después de un acuerdo entre gobiernos, el gran interesado es el que gana plata rompiendo este acuerdo. Y hay obvios intereses en el manejo del recurso pesquero que se ven afectados y que provocan problemas. Por eso creo que gran parte este tema lo fogonean los propios frigoríficos. Es más uno de los perjudicados con la medida es el frigorífico de Villa Constitución ‘El Timón’, famoso por comprar pescado fuera de medida, que había amenazado hace unos años con irse a la provincia de Entre Ríos si lo seguían controlando, con lo cual iba a quedar mucha gente en la calle. En esa oportunidad algunos de los mismos dirigentes de los pescadores que cortaron esta vez el puente Rosario Victoria, habían cortado una ruta en Villa Constitución. Pero lo que no había dicho el dueño de esa empresa es que ya había tramitado un pedido para radicarse en Victoria y se lo habían negado”.
SUBESTIMACIÓN Y VALOR
Sin dudarlo el militante ecologista asegura que “hay una subestimación del tema pesquero, y no se tiene en cuenta la cantidad de familias que viven de esta actividad. Y lo que es peor aún es que se provoca un daño ambiental mucho más grande de lo que parece: si se analiza la cadena biológica se llegaría incluso a encarecer el costo del agua que consumimos. Esto se debería a la cantidad de materia en suspensión que tiene el río cuyo gran purificador es el sábalo. Es decir que si desaparece el sábalo el río Paraná se parecería al Riachuelo, porque la materia orgánica tiene un alto consumo de oxígeno, y al terminarse, mataría a todas las especies”.
UN ESTADO AUSENTE
“El Estado santafesino esta en absoluta crisis de control desde hace años. Solo tienen un par de vehículos para algunos inspectores, para 800 kilómetros de costa. Al generarse la nueva ley de pesca, se produjeron dos cosas fundamentales -explica- los guardafaunas honorarios no pueden controlar la pesca, ya que fueron retirados de esa labor. Sólo pueden hacerlo los inspectores. Por otro lado estos dos grupos de guardapescas provinciales que pueden controlarlas, lo único que pueden hacer es un acta honoraria, porque al no estar reglamentada la ley no pueden multarlos”.
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