DETUVIERON A 24 PERSONAS RELACIONADAS CON EL FRUSTRADO PLAN TERRORISTA EN LONDRES
Cinco presuntos terroristas implicados en la trama desarticulada en Londres lograron huir de la operación lanzada por las autoridades británicas y son objeto de una intensa búsqueda, según la cadena de televisión estadounidense ABC.
La cadena, que cita a fuentes norteamericanas, precisa que son 24 las personas que han sido detenidas por su presunta participación en el operativo desmantelado en la capital británica y dirigido contra aviones comerciales que cubren líneas entre el Reino Unido y los EEUU.
“Los cabecillas son de origen británico, según informó la policía local”, sostuvo en Radio 10 desde Londres el periodista argentino Adrián Sack, al tiempo que confirmó que el líquido que se pretendía usar para detonar era el “peróxido de acetona”, que ya “de por sí es un explosivo”, según detalló Roberto López, perito balístico.
“Su poder depende de su cantidad, pero puede ser lo suficiente para dañar el fuselaje de un avión y deteriorarlo”, sostuvo el experto forense en la misma emisora.
La gran mayoría de los arrestados, 22, son de origen paquistaní, otro es de Bangladesh y otro de origen iraní, de acuerdo con las mismas fuentes.
Precisaron además que tres de los supuestos terroristas han sido ya identificados como Rashid Rauf, Mohammed al-Ghandra y Ahmed al Khan.
Dos de ellos, según ABC, viajaron recientemente a Pakistán. Fuentes del Departamento de Seguridad Nacional de los EEUU aseguraron, sin embargo, que todos los detenidos tienen la nacionalidad británica.
El aeropuerto londinense de Heathrow informó hoy que fue levantada la suspensión de la entrada de vuelos de corta distancia nacionales y europeos impuesta después de que la Policía abortara un plan terrorista para estallar aviones.
BAA, empresa gestora del aeródromo (el mayor del Reino Unido), confirmó que “las aerolíneas están de nuevo operando vuelos de corta distancia (menos de tres horas de duración) hacia Heathrow”.
La compañía, que subrayó que el aeródromo nunca llegó a cerrarse, precisó que “la entrada de vuelos de larga distancia (transatlánticos, por ejemplo) continúa, pero con retrasos”.
Según el comunicado, un total de 302 vuelos con destino al aeropuerto londinense se habían cancelado, mientras que el retraso media de las llegadas era de una media hora.
A esa misma hora, un total de 309 vuelos que tenían previsto salir de Heathrow habían sido suspendidos, entre ellos todos los servicios de corta distancia que la aerolínea British Airways (BA) tenía previsto operar durante la jornada.
BAA puntualizó que a las 15.00 GMT el retraso medio de los vuelos de salida era de unas dos horas y media. Mientras, miles de viajeros esperan en las terminales del aeropuerto tras sufrir la cancelación de sus vuelos, la empresa gestora instó a esos pasajeros a regresar a sus casas y contactar a sus aerolíneas.
De cara a este viernes, la compañía aeroportuaria subrayó que “Heathrow está abierto y operará mañana”, si bien advirtió de que “algunos vuelos inevitablemente se cancelarán” ese día.
BAA también indicó que las nuevas medidas de seguridad introducidas en respuesta a la amenaza terrorista seguirán vigentes este viernes.
Así, las autoridades británicas prohibirán llevar equipaje de mano y sólo autorizarán un mínimo de objetos a bordo de los aviones que partan del Reino Unido, como tarjetas de crédito, documentos de identidad, fármacos acompañados de receta médica y ciertos artículos médicos, que deberán introducirse en una bolsa de plástico.
Los pasajeros también podrán portar gafas, pero sin sus estuches; alimentos, leche para bebés, pañales y compresas higiénicas, entre otros objetos.
El terror
El caos se apoderó hoy de Heathrow y otros aeropuertos británicos después de que el gobierno británico anunciara hoy que frustró un plan para hacer estallar a la vez aviones de pasajeros en vuelo hacia Estados Unidos, en un complot que según un funcionario estadounidense lleva la marca de la red Al Qaeda.
El ministro de Interior británico, John Reid, dijo a la prensa que 21 personas fueron detenidas en relación con el plan en Londres, en sus alrededores y en la ciudad de Birmingham, incluyendo a los “principales cabecillas” de la confabulación.
En tanto, el primer ministro británico, Tony Blair, de vacaciones en el Caribe, elogió la “estrecha y valiosa” cooperación con las autoridades norteamericanas, mientras que el presidente George W. Bush afirmó que el desbaratamiento del complot debe recordar a todos que su país “está en guerra con los fascistas del islam”.
Por otra parte, el secretario de seguridad nacional estadounidense, Michael Chertoff, dijo que el plan consistía en detonar explosivos líquidos que se querían hacer pasar por bebidas o productos comunes y detonadores “disfrazados” de artefactos electrónicos, y que todo llevaba la marca de la red Al Qaeda de Osama Ben Laden.
El presunto ataque frustrado estaba diseñado para ser el mayor en suelo británico desde los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres, cuando 52 personas perdieron la vida y 700 resultaron heridas, según fuentes policiales.
El anuncio repercutió de inmediato en todo el mundo.
Los Estados Unidos elevó al máximo de su nivel de alerta para vuelos comerciales procedentes del Reino Unido y levemente para aquellos provenientes de otros destinos, en medio de temores de que el plan no haya sido frustrado del todo.
Similares medidas de seguridad se produjeron en aeropuertos de España, Francia, Portugal, Italia, entre los europeos; Venezuela, entre los sudamericanos; e India, entre otros asiáticos.
El ministro británico Reid señaló también que el plan consitía en hace estallar simultáneamente varios aviones en vuelo a los Estados Unidos, pero no dijo cuántos ni cúando se pensaba realizar los atentados.
El canal de televisión estatal británico BBC informó que los detenidos querían atacar nueve aviones, con atentados simultáneos de tres en tres hasta llegar a aquella cifra, y que los atentados eran inminentes, quizás previsto para “entre un par de días”.
“Creemos que este es un plan extraordinariamente serio y estamos seguros de que evitamos un intento de asesinato masivo a una esclala inimaginable”, dijo Paul Stephenson, segundo de Scotland Yard, la policía metropolitana británica.
Habló Bush
En declaraciones en Green Bay, en Wisconsin, el presidente Bush dijo que su país todavía está bajo riesgo de ataque.
“Esta nación está en guerra con fascistas islámicos que usarán todos los medios para dañar a nuestro país. Es un error pensar que no existe una amenza contra los Estados Unidos de América”.
Sin interrumpir sus vacaciones en Barbados, Blair alabó la cooperación con Washington en asuntos de seguridad.
“Hubo una gran y estrecha cooperación con las autoridades de los EEUU que fue muy valiosa”, señaló el premier.
Fuentes de la inteligencia norteamericana dijeron a la cadena CNN que las aerolíneas en la mira eran las norteamericanas United Airlines, American Airlines y Continental Airlines.
Las mismas fuentes agregaron que los potenciales agresores querían atacar aviones que se dirigían a aeropuertos de Nueva York, Washington y California, en especial en Los Angeles.
El ministro británico Reid dijo que los detenidos eran todos “crecidos en el país”, pero no especificó si eran ciudadanos británicos.
La agencia de noticias local Press Associated (PA) dijo que la mayoría de los arrestados eran musulmanes británicos de origen paquistaní.
Chertoff, el máximo responsable de la seguridad norteamericana, dijo que el plan llevaba la marca de Al Qaeda, la red fundamentalista que perpetró los atentados con aviones en los Estados Unidos del 11 de setiembre de 2001.
“Era sofisticado, tenía muchos miembros y era de alcance internacional. En ciertos aspectos era sugestivo de un plan de Al Qaeda, afirmó Chertoff en conferencia de prensa, aunque advirtió que la investigación estaba aún en sus inicios.
De Heathrow partió en 1988 un vuelo de la aerolínea Pan Am que fue destruido en vuelo sobre Lockerbie, Escocia, y en el que murieron 103 persobas a bordo, sobre un total de 259 pasajeros, y 11 personas en tierra.
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