DETUVIERON A CUATRO PERSONAS POR LAS INYECCIONES DE HIERRO FALSAS
Cuatro personas fueron detenidas ayer por la Policía Federal, en el marco de la investigación por la aplicación de inyecciones de hierro adulteradas. Tres personas fueron arrestadas en Capital y otra en el balneario bonaerense de San Bernardo, en el Partido de la Costa.
La investigación había comenzado tras la muerte de Verónica Díaz (22), el 23 de diciembre, en el Hospital Eva Perón de San Martín. La joven había sido trasladada de urgencia desde Viedma y se hallaba en emergencia a la espera de un trasplante hepático, tras sufrir una intoxicación fulminante con una dosis inyectable de Yectafer, un fármaco que se prescribe para la anemia de origen ferropénico (falta de hierro). Otras ocho mujeres de Río Negro —dos de ellas embarazadas— también sufrieron trastornos.
Por orden del Ministerio de Salud de la Nación, toda esa partida, identificada como L03100718, fue retirada del mercado. De inmediato se determinó que el producto era falsificado, y que era un lote mellizo, pues llevaba el número de una partida auténtica.
Las 3.700 cajas del lote original habían sido elaboradas por el laboratorio AstraZeneca a fines de diciembre de 2003. Tenían vencimiento en octubre de 2006. Se distribuyeron en el mercado entre esa fecha y febrero de 2004, y se consumieron casi íntegramente en un par de meses. Las falsificadas tenían tres veces más hierro que la dosis auténtica, lo que las convirtió en letales.
Desde el primer momento intervino en la investigación la Fiscalía de Nueva Pompeya que, especializada en este tipo de ilícitos, trabaja junto con la División Delitos contra la Salud de la Policía Federal, y el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME). Se detectó Yectafer apócrifo en las provincias de Buenos Aires (Bahía Blanca), Río Negro (Bariloche, Cippoletti, Viedma, General Roca, Zapala), Entre Ríos (Paraná, Diamante) y Santa Cruz. En esas ciudades, varias mujeres que habían recibido el medicamento fueron internadas en observación para descartar que fuera el falsificado.
Seis días después de la muerte de Verónica Díaz, los familiares de Luciana Giménez (28), fallecida el 17 de noviembre pasado en Diamante, relacionaron su muerte con el Yectafer, y aportaron a la Justicia la caja con 6 ampollas que le había quedado. Giménez estaba embarazada de 5 meses.
Tras un mes de investigación, la Justicia ordenó ayer siete allanamientos, cinco en la Capital y dos en San Bernardo. Salvo una droguería ubicada en el barrio porteño de Once, los demás procedimientos se realizaron en casas particulares.
Las cuatro personas detenidas fueron arrestadas en domicilios. Fuentes vinculadas con los procedimientos informaron a Clarín que en la droguería se secuestró abundante documentación.
En algunas de las viviendas, en cambio, la Policía se incautó de gran cantidad de medicamentos, de diferentes marcas y laboratorios, que ahora será necesario analizar para determinar su autenticidad. Tanto las personas apresadas como el material secuestrado fueron puestos a disposición de la jueza a cargo de la causa, Reina de Allende.
Según los investigadores, los detenidos tendrían vinculación con la comercialización del Yectafer apócrifo, y quizá con la falsificación o bien con su contrabando. Ya desde el inicio de la causa, la fiscalía tenía la presunción de que la falsificación podría haberse producido en el Paraguay.
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