DETUVIERON A UN OFICIAL DE POLICÍA POR PEDIR DINERO PARA LIBERAR UN PRESO
Un oficial auxiliar de la policía provincial fue detenido la noche del miércoles por efectivos de Asuntos Internos bajo la doble acusación de haber pedido dinero a un recluso como condición para liberarlo, y de haber golpeado a otros tres reos junto con un subordinado. Además de apresarlo, Asuntos Internos allanó la comisaría céntrica donde trabaja el oficial, su casa y la repartición policial que arrestó al hombre al que supuestamente exigió la plata luego de que este cometiera un robo. El policía ya fue indagado por la jueza que investiga las dos denuncias y en su declaración negó haber cometido los delitos que le endilgan, según revelaron a La Capital distintas fuentes con conocimiento del caso.
El oficial detenido trabaja en la seccional 2ª y sería el jefe de sumarios de esa comisaría. El otro policía, al que acusan de haber participado con él en una golpiza contra tres detenidos, también se desempeña en esa seccional y también está imputado, aunque no fue detenido.
El arresto del policía se desencadenó el miércoles, horas después de que la Brigada de Orden Urbano (BOU) de la Unidad Regional II practicara una detención en pleno centro. El sujeto detenido en ese procedimiento, que fue identificado como Fabián Gómez, fue sorprendido por una patrulla de la BOU en plena fuga a toda carrera poco después de apoderarse de 4.600 dólares que logró arrebatarle a una persona en la vía pública.
Gómez fue conducido a la sede de la BOU donde, según los voceros, confesó haber cometido el robo y aseguró haber arrojado el dinero mientras corría. Los responsables de su detención lo llevaron luego a la comisaría 2ª, que por razones de jurisdicción se hizo cargo del sumario policial.
Fue allí donde, según un familiar de Gómez, le habrían exigido la entrega de una suma de dinero -cuyo monto no trascendió- para dejarlo libre. Al menos es lo que denunció el pariente del detenido ante la jueza de Instrucción Carina Lurati, quien inmediatamente dio intervención a Asuntos Internos y ordenó una serie de pesquisas.
Esa misma noche Asuntos Internos realizó un procedimiento en la seccional, en la sede de la BOU y en la casa del oficial, quien además quedó detenido preventivamente. Sin embargo, su situación se agravaría imprevistamente cuando la misma jueza tomó conocimiento de otra denuncia, esta vez realizada por tres reclusos alojados en la misma comisaría 2ª.
Según esa presentación, el oficial y un subalterno -ambos identificados con nombre y apellido por las supuestas víctimas- golpearon a tres reclusos de apellidos Bracamonte, Campos y Giusti. Tras tomar conocimiento de esa denuncia, Lurati abrió una causa contra ambos por apremios ilegales.
El oficial auxiliar declaró ante la jueza ayer a la mañana. Aunque el secreto de sumario ordenado por Lurati impidió conocer detalles del caso, distintas fuentes admitieron que el policía se declaró inocente y negó las acusaciones, tanto del familiar de Gómez como de los detenidos que denunciaron haber sido golpeados.
El propio abogado del oficial, Paul Krupnik, reconoció ante una consulta de este diario la existencia de las denuncias. El defensor dijo estar sorprendido por la detención del policía. “No hay ningún indicio que pruebe la comisión de un delito”, sostuvo, y aclaró que la acusación no involucra a los jefes de la seccional 2º ni a otros efectivos de esa comisaría sino sólo a su cliente.
Un robo confeso
El atraco por el que cayó preso Gómez había ocurrido el mismo miércoles, poco después del mediodía, y al parecer se produjo a la salida de un banco, aunque sobre esto no hay detalles. La víctima es presuntamente un agente de viajes que llevaba 4.600 dólares. Gómez le dio un empellón, lo tiró al suelo y le arrebató el dinero. Luego escapó a toda carrera y se sospecha que pudo haber actuado en complicidad con otro sujeto.
La víctima del atraco intentó correrlo. A las pocas cuadras el ladrón se cruzó con un patrullero de la Brigada de Orden Urbano, cuyos ocupantes inmediatamente sospecharon de su actitud al advertir que podía estar huyendo. Y se lo llevaron detenido.
Al ser interrogado, Gómez admitió la comisión del robo pero dijo que ya no llevaba el dinero. “Lo tiré cuando corría”, dijo. Los policías oficializaron el interrogatorio, labraron un acta y luego derivaron el procedimiento a la seccional 2ª, siguiendo rigurosamente los procedimientos policiales.
Fue allí, en la comisaría de Paraguay al 1100, donde supuestamente el jefe de sumarios le pidió dinero para dejarlo libre. Al menos es lo que contó el familiar del detenido que se presentó horas después en el juzgado de Lurati. Para ese momento los funcionarios judiciales ya conocían la acusación de los detenidos Bracamonte, Campos y Giusti contra el mismo oficial y un subalterno. Y entonces llamaron a Asuntos Internos. Poco después, el oficial auxiliar quedaba detenido.
Este contenido no está abierto a comentarios

