DETUVIERON AL REPRESOR RAÚL GUGLIELMINETTI
El ex agente de inteligencia Raúl Guglielminetti -prófugo desde hace años- fue detenido hoy por Interpol en una quinta en Mercedes, Buenos Aires, tras librarse una orden de captura en su contra por su actuación en el centro clandestino de detención “Automotores Orletti”, durante la última dictadura.
La detención -realizada por personal de Interpol- fue por orden del juez federal Daniel Rafecas, quien dispuso la detención de dos represores, ex oficiales de la Fuerza Aérea, y libró una decena de órdenes de captura y pedidos de extradición contra militares uruguayos por sus actuaciones en el centro que funcionó en Floresta y donde se cometieron delitos de lesa humanidad.
Fuentes de Tribunales citadas por la agencia Télam indicaron que el vicecomodoro Néstor Horacio Guisamondegui y el coronel Rubén Víctor Visuara (ambos retirados) ya se presentaron ante la Justicia y quedaron detenidos, a disposición de Rafecas.
La medida judicial se conoce poco después de que el presidente Néstor Kirchner se lamentara públicamente por la demora en la marcha de las causas reabiertas por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura, luego de que se declarara la nulidad de las leyes de impunidad.
La semana pasada, Kirchner tuvo su primera referencia al tema al señalar “la demora” con la que avanzaban los juicios de la verdad, en el marco de la recordación del obispo de La Rioja Enrique Angelelli, al cumplirse 30 años de su muerte.
Hoy, Rafecas dispuso otras medidas contra Honorio Martínez Ruiz (quien ya se encuentra detenido como presunto autor del robo de cajas de seguridad del Banco de la Nación) y Eduardo Alfredo Ruffo.
Rafecas ordenó además la captura de los militares uruguayos Manuel Cordero Piacentini, Luis Maurente Mata, Ernesto Soca y Ramón Díaz Olivera y pidió la extradición de los también ex miembros del ejército de ese país Ernesto Ramos Pereira, Jorge Alberto Silveira Quesada, Jorge Nino Gavazzo, Ricardo Medina Blanco, José Arab Fernández y Gilberto Vázquez Visio.
El juez está a cargo de la reabierta megacausa del Primer Cuerpo del Ejército, la que contiene distintas líneas investigativas y en cuya órbita funcionaba el centro clandestino de detención Automotores Orletti, que estuvo bajo el mando del fallecido ex represor Aníbal Gordon.
A “Automotores Orletti” eran enviados los detenidos -muchos de ellos de nacionalidad uruguaya- en el marco del denominado “Plan Cóndor”, un pacto entre dictaduras de Sudamérica para perseguir a opositores políticos más allá de las propias fronteras.
De los militares uruguayos reclamados por la Justicia, Cordero, Gavazzo y Silveira habían sido indultados por decreto del ex presidente Carlos Menem, pero hace una semana Rafecas declaró la nulidad de esas normas.
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