DEUDA: CREEN QUE SI NO MEJORA LA OFERTA EL RECHAZO SERÍA MUY ALTO
A pocos días de que las autoridades regulatorias del mercado de capitales de EE.UU. (la SEC) aprueben la oferta de canje de deuda que la Argentina les hará a los tenedores de bonos en default, el mercado sigue especulando con el resultado de dicha propuesta.
Y la verdad es que, por ahora, el fiel de la balanza se inclina hacia el lado de los que pronostican que difícilmente la Argentina logre la aceptación para canjear al menos el 50% de la deuda en default, calculada en unos 82.000 millones de dólares más unos 18.000 millones en intereses impagos desde el momento en que se decidió suspender los pagos.
El consultor Carlos Melconián, por ejemplo, consideró que “si la oferta es tal cual lo que se anunció en Buenos Aires, a pesar de que fue mejorada sustancialmente respecto a la de Dubai, la aceptación será inferior al 40%, y eso para el Gobierno es malo”.
Melconián cree que es necesario mejorar la oferta o de lo contrario “la estrategia de Lavagna va derecho al fracaso”. Y agregó: “Lo que no veo muy claro es si se guardaron alguna carta, como achicar plazos de los bonos, subir tasas, elevar el superávit u ofrecer un pago en efectivo.”
—Los acreedores piden más. ¿Se les puede conceder algo?
—No mucho. Igual habría que aclarar que el tema del superávit quizá deba ser más alto simplemente porque lo impondrá la realidad. ¿Cómo hará el Gobierno si no para hacer frente a los pagos de la deuda que no está en default? ¿Podrá refinanciar voluntariamente el 50% de los vencimientos, como se propuso?
—¿Lo ve a Kirchner ordenando hacer cambios?
—Me llama la atención el silencio del Presidente, quien hasta ahora aprobó en silencio lo que hizo Lavagna, lo cual podría indicar que a último momento podría hacer cambios en la oferta.
Desde Nueva York, un financista argentino que trabaja para un banco internacional —y que pidió el anonimato— coincidió en que tal cual está presentada la oferta, “no será aceptada más que por el 40%”. En su opinión, sólo las AFJP y acreedores argentinos darían el sí, “pero el resto de los acreedores, incluso los que pueden influir sobre el G7, dirán que sólo se trató de una reestructuración doméstica, y que ellos se quedaron afuera”.
—Tiene margen el Gobierno para hacer una oferta mejor?
—No mucho. El problema es que el pago en efectivo debería ser muy alto y hoy el Gobierno no dispone de fondos para ofrecerlo. Y tampoco está claro que pueda ofrecer más superávit fiscal, porque incluso la meta del 3% será difícil de sostener en el tiempo.
—¿Es riesgoso seguir con la oferta manteniendo en suspenso el acuerdo con el FMI?
—Es una jugada arriesgada, que puede servir en el corto plazo, pero no hace más que frenar aún más a los que deciden si invierten o no en la Argentina.
El ex viceministro de Economía Jorge Todesca se diferenció de los otros consultados dándole crédito a Lavagna. “Este proceso no nos lleva a chocar contra una pared. El Gobierno tiene muchas chances de obtener un alto porcentaje de aceptación porque los acreedores, más allá de lo que se diga en público, han entendido que el país no puede pagar más de lo que ofrece.
—¿Cuál sería para usted un porcentaje alto?
—Después de la mejora de la oferta respecto a Dubai, creo que se alcanzará el 60%. No hay que dejarse llevar por supuestos expertos que ya pifiaron muchas veces en sus pronósticos.
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