DEUDA: DARÁN INCENTIVOS PARA ATRER A MÁS BONISTAS CHICOS
Los bonistas que adhieran al canje de la deuda para salir del default sólo podrán llevarse un máximo de 50.000 dólares en bonos a la par, que no tienen quita de capital pero se amortizan en 35 años y rinden 1,29% anual, la tasa más baja de todo el menú de bonos.
Así se lo confirmó anoche a Clarín una alta fuente del Ministerio de Economía, donde se trabajó durante todo el fin de semana para definir la propuesta que se enviará entre hoy y mañana a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, según su sigla en inglés). Si la SEC la aprueba en pocos días, el 15 de noviembre el Gobierno podría dar inicio al canje, que durará cinco semanas.
En ese lapso, los bonistas deberán comunicarle a Economía cuál de los tres bonos (a la par, discount o cuasi par) quieren a cambio de sus títulos en default. Se descuenta que los bonistas individuales pedirán bonos a la par, ya que son los que no tienen qui ta nominal.
Pero con esta nueva disposición no todos podrán llevarse bonos par por el total de lo que tienen invertido. Si alguien posee bonos viejos por US$ 100.000 deberá llevarse US$ 50.000 en bonos a la par y el resto en bonos de descuento, que tienen una quita del 75%. Los cuasi par (que tienen una quita del 30%) fueron pensados para las AFJP, y es necesario tener US$ 350.000 como mínimo para suscribirlos.
En Economía aseguraron que el tope de 50.000 dólares en bonos a la par busca “beneficiar a los bonistas que poseen montos más pequeños”. Sin embargo, dicen que es difícil saber cuántos bonistas tienen menos de 50.000 dólares y cuántos poseen cifras mayores, por lo cual también recibirán bonos con descuento.
La operatoria para adjudicar los bonos a la par será así:
El proceso de canje de la deuda durará cinco semanas.
A la tercera semana, Economía realizará un corte y analizará cuántos títulos a la par pidieron los bonistas y por cuánto dinero. Y lo comparará con la cantidad de bonos que prevé emitir.
Si la adhesión al canje es menor al 70%, se emitirán US$ 10.000 millones en bonos a la par, pero si la aceptación es mayor a ese porcentaje, se emitirán US$ 15.000 millones.
Sobre esa base, Economía determinará cuánto le entregará a cada bonista en títulos a la par, teniendo en cuenta este “tope” de US$ 50.000, que podría flexibilizarse según la demanda.
“Si la demanda es menor a la prevista, se les podrá entregar más cantidad de bonos a la par”, aclaró la fuente de Economía. Así, dejó entrever que existe la posibilidad de que los bonistas se lleven, finalmente, un poco más de US$ 50.000 en bonos a la par. Sin embargo, también podría ocurrir que la demanda supere lo previsto, por lo cual todos los bonistas podrían llevarse un monto menor en estos títulos. Eso recién se sabrá en la tercera semana del canje.
A las asociaciones locales de ahorristas la idea no les gustó. “Es una nueva quita”, aseguró Carlos Báez Silva, de la Asociación de Ahorristas (AARA). Y precisó que en esa entidad “sólo el 30 por ciento de los bonistas tienen montos menores a 50.000 dólares, por lo que el 70 por ciento restante resultará perjudicado”. Horacio Vázquez, de ADAPD, rechazó la propuesta y sostuvo que “ya el bono a la par es ridículo, porque rinde menos que la inflación de Estados Unidos”.
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