DEUDA: ECONOMÍA TIENE TODO LISTO PARA PRESENTAR LA OFERTA
Anoche el equipo económico terminó de darle los últimos retoques al prospecto que detalla la propuesta de reestructuración de la deuda. Según pudo averiguar Clarín entre funcionarios de Hacienda y ejecutivos de los bancos asesores, es inminente el envío de este documento a la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC por su sigla en inglés), que debe dar su aprobación para que pueda lanzarse el canje.
Ayer, a pesar del feriado, los funcionarios de la Secretaría de Finanzas estuvieron trabajando en las últimas precisiones del canje. La idea del ministro Roberto Lavagna es presentar el prospecto esta semana. Fuentes cercanas a las negociaciones aseguraron que el envío del documento a la SEC “es inminente”.
En lo sustancial, la propuesta argentina no diferirá de la oferta presentada el 1º de junio en Buenos Aires. Incluye un menú de tres bonos (par, cuasi par y de descuento), una quita de entre el 58 y 63%, y una refinanciación de hasta 42 años.
El stock a refinanciar es de 103.000 millones de dólares (capital más intereses), de los que ya hay que descontar los casi 20.000 millones que están en manos de las AFJP, que la semana pasada acordaron condiciones con el Gobierno para entrar al canje.
El prospecto detallará cómo se realizará el canje y cómo se repartirán los bonos entre las distintas clases de ahorristas, ya sean bonistas individuales o acreedores institucionales.
De la distribución de los bonos podría surgir una mejora o un incentivo para que los bonistas acepten entrar en las primeras semanas del canje, que estará abierto por cinco semanas. Según trascendió, la operación se lanzará el 15 de noviembre.
En Economía descuentan que la SEC aprobará el prospecto “en no más de una semana”. Pero los hechos demuestran que hasta ahora la SEC no ha reaccionado con la celeridad que se había prenunciado aquí. Tanto la aprobación del “18 K” con el listado de bonos, como el “registration statement”, con la descripción de la situación macroeconómica, tuvieron luz verde varias semanas más tarde de lo que Economía esperaba.
Aun así, en el Ministerio confían en que esta vez el aval de la SEC llegará en el momento adecuado. Y cuando tengan esa aprobación se lanzará el canje, aunque no se haya conseguido el OK de las comisiones de valores de los países que ponen mayores reparos ante la operación, como Italia y Japón. Estas dos naciones concentran la mayor cantidad de bonistas individuales. “Con lograr la luz verde de la SEC alcanza para poner el canje en marcha, el resto de los avales es secundario”, dijo un funcionario.
En el caso italiano, Roberto Lavagna da por descontado que si esa aprobación llega, se va a de morar. Pero no le preocupa tanto este punto como la posibilidad de que el gobierno de ese país siga presionando a través del G7 para que Argentina mejore la oferta.
La semana pasada, Lavagna dijo que Italia tenía que elegir entre privilegiar los lazos históricos con Argentina o el vínculo con los bonistas. Puertas adentro, los funcionarios locales aseguran que el gobierno de Silvio Berlusconi “boicotea” la propuesta. En el caso de Japón, las perspectivas no son mejores, ya que Lavagna calificó con dureza a ese país al decir que “habla y no escucha”.
La premura del ministro por presentar el prospecto apunta no sólo a la necesidad de dar por terminado un default que está cerca de cumplir 3 años. El ministro quiere aprovechar también el viento a favor de la oferta: la suba de los bonos y el impulso que le dio al canje el sí de las AFJP.
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