DEUDA: LA QUITA NO VARÍA, PERO HABRÁ UN GESTO PARA LOS ACREEDORES
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, le dirá hoy al director gerente del Fondo Monetario Internacional, Horst Köhler, que sin modificar la quita del 75% propuesta en Dubai, el Gobierno del presidente Néstor Kirchner está dispuesto a hacer dos gestos que demostrarán su disposición a negociar de buena fe con sus acreedores, como lo pidió el sábado el Grupo de los Siete países más ricos en su cumbre de Boca Raton.
En primer lugar, Lavagna le informará a Köhler que el equipo económico ya ha elaborado un plan B por si los tres bancos que quedan interesados en conformar un sindicato de bancos para la reestructuración de la deuda deciden que no pueden hacerlo por razones jurídicas.
En segundo lugar, Lavagna explicará que el Gobierno está dispuesto a dar precisiones sobre la propuesta que lanzó el último setiembre en Dubai para la deuda en default. Fundamentalmente definirá cómo funcionará uno de los bonos que están ligados al crecimiento y que figura en esa propuesta.
Durante el diálogo que mantuvo con dos periodistas argentinos, incluida esta corresponsal ayer en Miami, Lavagna explicó que estos bonos serán emitidos con determinados cupones que tendrán mejoras si el crecimiento excede un valor determinado.
“Lo que tenemos que definir es cuánto tiene que exceder el crecimiento para que la mejora sea mayor, y cuando definamos eso, los números van a cambiar . Por eso quien habla de una quita del 90 por ciento o tiene mala fe o tiene desconocimiento”, dijo.
Lavagna señaló que con ese bono no varía el 75% de quita, lo que varía es el value recovery. Es decir el valor que los acreedores recuperan efectivamente.
“La propuesta no cambia, pero quedan los detalles, las precisiones que no son neutras. No comprometen el planteo de base del gobierno que es en términos de asegurar la capacidad de crecimiento del país, que es lo esencial, pero que modifica los números, no el 75, pero el recovery value del acreedor puede ser muy distinto. Y esto cambia si procedemos rápido a si procedemos mas lentamente. Por eso creo que todos estamos de acuerdo que hay que proceder rápido”.
Según Lavagna, todo el esquema de Dubai fue elaborado justamente para no perjudicar el crecimiento y la recuperación económica argentina. La pregunta es si estos dos gestos serán suficientes para que el FMI apruebe al segunda revisión del programa, de la cual depende un desembolso por 1.500 millones de dólares que el Gobierno necesita para pagar un vencimiento de 3.100 millones de dólares el 9 de marzo. También está en juego la aprobación el jueves próximo del CAS (Country Assistance Strategy), un programa de préstamos del Banco Mundial por 5.000 millones de dólares, de los cuales 500 serían desembolsados.
El presidente Kirchner ha dicho que no pagará el vencimiento de marzo si la segunda revisión del Fondo no es aprobada. Y no cuenta con los desembolsos.
El problema es que el Grupo de los Siete dejó en claro que esa revisión depende fundamentalmente de los gestos que haga el Gobierno con sus acreedores.
Aunque nadie lo dijo públicamente, varios de los ministros del Grupo de los Siete se han quejado por la retórica anti fondo, anti Krueger y anti acreedores del Gobierno argentino. Es por eso que Lavagna trae a la reunión de hoy con Köhler recortes de prensa, para quitar decibeles a esa retórica.
Según Lavagna, el objetivo principal de la reunión, que se hará en un hotel de Miami, es dar el marco político a la segunda revisión. Junto al ministro asistirá a la reunión el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y su equipo, integrado por Leonardo Madcur y Gustavo Paglia. Junto a Köhler estará su número dos, Anne Krueger, el director del Departamento Occidental del FMI, Anoop Singh, el encargado de Argentina, John Dodswroth, y un especialista en mercados de capitales. Es decir, por la composición de las delegaciones, el tema fundamental será la deuda.
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