DEUDA: RATO DICE QUE ARGENTINA TIENE MARGEN PARA HACER UNA BUENA OFERTA
Comenzó la tercera revisión del acuerdo firmado entre el gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y se avivó el avispero. Tanto de un lado como del otro las declaraciones no se hicieron esperar y dieron un marco vertiginoso al primer día de evaluación.
El director gerente del Fondo, Rodrigo Rato, consideró que la resolución del proceso de reestructuración de la deuda en default es “esencial” para la Argentina, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de que el organismo pueda “decir no de forma selectiva” a la hora de afrontar desembolsos. El presidente Néstor Kirchner, por su parte, envió una señal al organismo multilateral y firmó el proyecto de ley de Responsabilidad Fiscal para su sanción en el Congreso Nacional, con el objetivo de fijar límites al gasto público y al endeudamiento de las provincias, una de las tareas pendientes además de la controvertida Ley de Coparticipación.
La misión del organismo multilateral de crédito, que lideran el jefe del denominado caso argentino, John Thornton, y el representante permanente del FMI en la Argentina, John Dodsworth, comenzará a monitorear el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias acordadas entre ambas partes para esta etapa.
De acuerdo con lo que se prevé, la Argentina no tendrá inconvenientes en obtener el visto bueno del FMI en lo que hace a las metas fiscales y monetarias, pero deberá pedir un waiver (perdón) por no haber sancionado las leyes de Coparticipación Federal de Impuestos y de Responsabilidad Fiscal, cuyo proyecto fue firmado ayer por el presidente Néstor Kirchner.
Tras un primer encuentro con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, la misión tiene previsto reunirse, a lo largo de dos semanas, con el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, con el presidente del Banco Central, Alfonso Prat Gay, y con el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
“La resolución del acuerdo de la deuda es un elemento esencial para el retorno de Argentina al mercado financiero”, precisó Rato en Madrid, en coincidencia con la llegada a Buenos Aires de la misión del FMI que realizará la evaluación previa a la tercera revisión del acuerdo stand by firmado en septiembre del año pasado.
Por su parte, Rato indicó que la Argentina necesitaba “una vuelta a los mercados internacionales”, por lo que “es necesario que culmine las negociaciones con sus acreedores”. En ese sentido, el ex ministro de Economía de España durante la administración de José María Aznar,destacó que la marcha de la economía argentina “da margen para aumentar la sostenibilidad” para afrontar el pago de la deuda.
Bonistas alemanes furiosos
Mientras tanto, Economía sumó otro cortocircuito con asociaciones de bonistas. Esta vez con la Asociación de Bonistas Alemanes IG Argentinien, cuyo presidente, Stefan Engeslberger, consideró que “el gobierno argentino hace todo para que pensemos que son ladrones”. Además, anunció que le pedirá al representante alemán ante el Fondo que “no apruebe” la tercera revisión del acuerdo vigente.
“La Argentina nos sigue tratando de mala fe y por lo tanto nos sentimos estafados”, se quejó el representante alemán, quien reconoció que esperaba que el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, con quien se reunió ayer, le ofreciera “un panorama distinto” respecto de la oferta por el pago de la deuda.
Asimismo, en lo que puede ser el anticipo de una política más dura por parte del FMI, Rato consideró que el organismo debe poder “decir no de forma selectiva, quizá con mayor contundencia, y sobre todo, de un modo más previsible que en el pasado”.
Responsabilidad fiscal
Apurado por la llegada del misión del Fondo, el gobierno presentó el proyecto de ley de responsabilidad fiscal elaborado por el ministro de Economía, Roberto Lavagna. En conferencia de prensa, el jefe del Palacio de Hacienda se mostró confiado en alcanzar “un alto consenso” para la aprobación de la iniciativa en el Parlamento, así como el respaldo de la mayoría de las provincias, incluida Buenos Aires. Las legislaturas provinciales deberán ratificar la norma en caso de adhesión y, de no cumplir con las pautas, los distritos pueden recibir sanciones.
El proyecto era, en principio, una suerte de complemento del que propone modificar la ley de coparticipación federal, también reclamado por el Fondo Monetario. Sin embargo, los cruces entre el gobierno nacional y Buenos Aires y las complicaciones para llevar el debate al Parlamento, obligaron a modificar el orden de prioridades.
El régimen federal de responsabilidad fiscal debería comenzar a regir el 1º de enero de 2005. Según la ley, la Nación y las provincias no podrán incrementar el gasto público en una tasa superior al aumento de la tasa del Producto Bruto Interno (PBI).
Además, el gobierno nacional y los distritos federales deberán preservar el equilibrio financiero y los servicios de la deuda no podrán ser superiores al 15% de los recursos corrientes netos de transferencias por coparticipación a municipios.
Las provincias con un alto nivel de endeudamiento deberán presentar superávit fiscal en sus ejercicios, según aclaró el titular del Palacio de Hacienda. También se creará un Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal, integrado por los ministros de Economía y Hacienda de cada distrito adherente, que dictará sanciones para las provincias incumplidoras. Una sanción podría ser la negativa de la Nación a dar las garantías necesarias para que una provincia pida un crédito a un organismo internacional, según graficó Lavagna.
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