Deuda: tras las AFJP, viene el acuerdo con las aseguradoras
El gobierno está muy cerca de garantizar una adhesión cercana al 40 por ciento a la reestructuración de la deuda en cesación de pagos, ya que las compañías aseguradoras y fondos de inversión locales se encaminan a aceptar el canje de bonos, a cambio de un tratamiento especial que –al igual que lo ocurrido con las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP)– supondrá una quita real menor al 75 por ciento anunciado para los títulos en default que poseen en sus patrimonios. El gobierno necesita una importante adhesión de los acreedores a la reestructuración de la deuda de modo que la salida del default tenga el consenso suficiente para que no se judicialice y para que le permita al país volver a recibir inversiones del exterior. Pero, sobre todo, necesita que el canje de bonos en default por nuevos títulos con vencimiento a más largo plazo sea masivo para no tener que afrontar pagos inmediatos de vencimientos que compliquen en el mediano plazo el frente fiscal y fuercen un mayor ajuste del gasto público interno.Pero si se generaliza el recorte inferior al 75 por ciento en la quita (primero para las AFJP y ahora seguirían las aseguradoras) por un lado Economía se expone a la mayor resistencia por parte de los bonistas individuales, sobre todo del exterior, y también podría tener que afrontar mayores pagos de vencimiento en el corto plazo.La semana pasada el gobierno anuncio que las AFJP se sumarán al canje tras reducirles la quita al 30 por ciento argumentando que así se protege el valor de las futuras jubilaciones. Esa jugada ya le garantizó una adhesión al canje del 20 por ciento de la deuda en default –que totaliza unos 100 millones de dólares– porcentaje que, si hay acuerdo con las aseguradoras, se elevaría al 40 por ciento.En cuanto a la mejora que destrabaría el canje con empresas de seguros y fondos de inversión, pasaría –según trascendió– por respetarle el valor contable que tienen hoy los bonos, de 1,40 peso más coeficiente CER y no –como se planea para el resto de los bonos– la pesificación uno a uno, y además se brindaría una amortización más gradual de ese título. Con esa medida, el gobierno recortaría las pérdidas que el canje de la deuda en default generará en los balances corporativos de las compañías. Con todo, en el Palacio de Hacienda hicieron trascender que si finalmente se cierra el acuerdo con aseguradoras y fondos de inversión la Argentina ya estaría garantizándose una adhesión del 40 por ciento de la propuesta de canje. El principio de acuerdo se logró en una reunión que el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, mantuvo con directivos de las compañías de seguros, junto al subsecretario de Financiamiento, Sebastián Palla. En el encuentro, el gobierno prometió a las compañías atenuar los quebrantos de las empresas, y les notificó los plazos fijados para el lanzamiento del canje. Las compañías de seguros serán beneficiadas con un esquema parecido al dispuesto para los bancos y las AFJP, basado en la contabilización a valor técnico de los títulos en default en los balances corporativos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) reclama una adhesión al canje del 80 por ciento, mientras los bonistas extranjeros aseguran que si es menor al 90 por ciento es un fracaso, en tanto para el gobierno un 70 por ciento es un éxito.
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