DICEN QUE EL CROATA DETENIDO EN ESPAÑA Y ACUSADO DE GENOCIDIO ESTUVO EN ARGENTINA
Ante Gotovina, el criminal de guerra croata más buscado de su país que estuvo fugitivo durante cuatro años hasta que cayó el miércoles en España, estuvo en Argentina y también en Chile, reveló hoy el ministro del Interior de ese país, José Antonio Alonso.
“El pasaporte que utilizaba en el momento de su detención con una identidad falsa tenía entrada y salida de varios países como Argentina, China, Chile, Rusia, República Checa e Isla Mauricio”, precisó Alonso durante una conferencia de prensa.
Al parecer, Gotovina, que hoy tiene 50 años, ingresó recientemente en Argentina con la falsa identidad de Kristian Horvat.
Otro que coincide con que el ex general estuvo en nuestro país es su biógrafo, el periodista Nenad Ivankovic, aunque asegura que fue hace muchos años.
Según cuenta en su libro “Guerrero, aventurero y general”, en la década de los 70 Gotovina luchó durante siete años en Chad como miembro de la Legión Extranjera francesa, y después de sufrir una herida en la cabeza, se recuperó navegando en un yate por las Islas Canarias, las mismas en las que fue detenido en la noche del miércoles.
En Gran Canaria, se hizo miembro de un club de paracaidistas, y en 1982 fue designado instructor de comandos en América Latina, cargo con el que viajó por Argentina, Paraguay, Guatemala, Colombia y Brasil, según su biógrafo.
El ex general croata se convirtió en un héroe nacional cuando, bajo su mando, las fuerzas croatas recuperaron en 1995 en 72 horas la Krajina, una región de Croacia dominada por la minoría serbia del país.
Esa operación militar, denominada “La Tempestad”, le costó sin embargo la acusación de crímenes de guerra y lesa humanidad emitida por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) en junio de 2001.
Según el acta de acusación, debido a su posición de comandante, Gotovina es responsable de la muerte de 150 civiles serbios y de la desaparición de varios cientos durante la “reconquista” croata de la rebelde “República Serbia de Krajina”, en 1995.
El TPIY lo acusa además de persecución contra la población serbia, de la destrucción y el saqueo de sus bienes, así como de la expulsión de 150.000 a 200.000 habitantes de esa minoría.
En concreto pesan sobre el ex general siete cargos: persecuciones, asesinato, saqueo, destrucción de ciudades, deportación, desplazamiento obligado y otros actos inhumanos, como humillación o degradación.
Para los defensores de Gotovina, las víctimas serbias se explican por venganzas individuales que en un vasto territorio poco poblado no podían controlarse, mientras que el trágico éxodo de la población serbia es atribuido al miedo de ésta a represalias por los crímenes que ellos habían cometido contra los croatas.
El TPIY juzgará a Gotovina no por haber ejecutado directamente esos crímenes sino por haberlos ordenado, derivado de su capacidad de mando y por no haber hecho nada para evitarlos.
El TPIY espera para mañana la llegada del criminal desde Madrid. Gotovina pasará sus últimas horas en España en la prisión de Soto del Real, en las afueras de la capital.
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